Porque estoy, porque sigo,
porque he sido,
porque todo me viaja, me indica, me subsiste
y el viejo corazón pulsa su herida;
porque médulamente,
frumental,
incombusto,
me doy, clamo, me pueblo,
me complico, me encubro, me encolmeno,
y porque el canto está
y es éste,
es esto
esto que ama,
– qué eres, di, corazón, eres el aire?,
eres el sol del aire del estío?-
es que de esta manera mi niñez,
mi adolescencia pálida, mi culpa nueva, mi juventud
pide merced
pide cantar.
Abigael Bohórquez
