FLORENCE

Florence dejó la playa, volvió al hotel, tomó sus cosas y se marchó cuando se dio cuenta de que las cosas no irían a ningún lado, cuando descubrió que sin importar lo que hiciera las cosas irían a pique. Continuó con su vida, dedicó su tiempo y energía en su música. Se volvió un punto borroso y decreciente en la vida de él.

Yo, puedo hacer lo mismo. Lo hago ya. Soy un punto borroso y decreciente contra la inmensa vía recta de guijarros relucientes a la luz pálida

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