Ayer Ben nos dijo que en la escritura hay mucho de obsesión pero que en ocasiones no elegimos las obsesiones, ellas nos eligen a nosotros.
También nos habló de la palabra experiencia y de su rol en nuestra escritura pero, la verdad la verdad, me quedé tan absorta con lo de escritura y obsesión que en vez de hablar de ello me gustaría volver a escucharlo decir que en ocasiones no elegimos las obsesiones. Ellas, nos eligen.
Ben, tiene razón.
Brindo pues por las obsesiones que he elegido y por aquellas que me han elegido.

a mi me obsesionan los closets con la ropa acomodada por color y que no me salga la comida ¿ya te diste cuenta?