Que ustedes no tienen una hermana que marcha en Canadá por los derechos de familias a quienes les quitaron sus hijos, que toma clases hasta de primeros auxilios, que les ofrece pagar su primer tuition en la escuela y que, más lindo aún, le dice a una amiga: “you can google my sister”.
No, ustedes, ninguno de ustedes tiene una hermana como la mía.
