LA PERSONA

La persona que amo tiene el cabello oscuro, un tatuaje claro, una sonrisa de niño de once años. La persona que amo escribe, lee, toma fotos, baila. Me regaña cuando uso el teléfono mientras manejo.

La persona que amo vive a muchos kilómetros de aquí y a dos horas de diferencia.

Pero eso no importa. Me habla cuando llueve, cuando amanece, cuando toma más de dos cervezas o cuando come algo rico. Pregunta por mi hijo, pregunta por el mar. Me dice Flaca, Chaparrita. Nena.

Es la persona, mi persona.

(existe pues a quien culpar de que este blog se haya vuelto tan tan cursi).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *