El pequeño sujeto.
El de casionce.
El Juanan.
Ha comenzado a vivir su propia metamorfosis emociofamiliar.
Cambios y más cambios que, quiero creer, fortalecen su resiliencia y le ofrecen aprendizaje.
Hemos platicado y le he asegurado lo de siempre, ha sonreído y me ha dicho lo que siempre.
Se me arruga un poco el corazón.
Soy tan jota cuando se trata de mi hijo.
