El pequeño sujeto se carga un futuro genético bárbaro. No podrá esquivar el uso de lentes. Astigmatismo e hipermetropía nos distinguen a sus padres, a sus tíos, a sus abuelos. Ya tuvo una revisión hace dos años y el médico dijo: necesita pero aún no le pondremos, haremos que sus ojos trabajen un tiempo más.
Ayer pasó horas en la computadora buscando imágenes de Mesopotamia (tema para otro post) y por la noche me dijo que sentía los ojos cansados, que le ardían. Tuve que tocar el tema (vale decir que al pequeño sujeto no le hace nada feliz la idea de usar lentes).
-Pues ya se acerca la hora de volver a llevarte al oftalmólogo.
– ¿Por?
– Para ver si ya es necesario hacerte lentes para el problema de la vista.
– ¿Problema de la vista?
– Sí.
-…
-…
-¿y si…
– ¿Y si qué?
– ¿Y si le decimos al doctor que me ponga un parche en el ojo? Me vería mejor con parche que con lentes.
– !!!
¿Problema de la vista? ¿Problema de la vista?
No, mi hijo no tiene problema de la vista, señores, mi hijo tiene un problema conceptual de raíz.
