A LAS MACETAS VACÍAS

A las que guardaron cuerpo y memoria. A las que fueron calor y compañía. A las que conocieron todos los lugares donde viviste, todos los momentos, la vida casi toda, a ellas diles que gracias, que lo entiendes, que las vas a extrañar y que cuando estés lista les traerás nuevas plantas y sus raíces se enredarán en la vida nueva que estás por plantar.

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