PUES HOY

Estuve frente al océano pacífico.
Nos rugimos de gusto el uno al otro.

Si hubiéramos podido hasta un abrazo nos dábamos.
Pero nos contentamos con vernos, decirnos, escucharnos,
y así.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *