
Un buen decreto sería: “no voy a relacionarme con personas que no tengan bien armonizados al menos cinco de los siete chacras”.
Mi maestra me diría que estoy loca porque quizá nadie tenga armonizados todos sus chacras y, además, relacionarnos con personas con chacras en caos nos permite aprender.
Mi madre se preguntaría de qué demonios estoy hablando.
Mi otro yo reclamaría que yo soy la persona menos indicada para andar midiendo amistades por la calidad de sus chacras.
Usted, puede decir lo que quiera porque, por supuesto, no estoy hablando en serio.
(pero si usted sabe que anda bien con sus chacras, mándeme un mail o agrégueme al msn, no?)
