ESCENA EN UN PARQUE (fragmento de algo)

Una tarde estaba con mi hermana, de pie junto a ella. Yo tenía seis, siete años. Estábamos en un parque. Había sol. Columpios. Un sube y baja. Hacia nosotros avanzaba el que entonces era su novio. Era alto, ojos tristes. A veces aburrido. Ahora que lo pienso tenía el semblante de quien vive y duerme en la misma habitación de su madre. 

Mi hermana sujetaba mi mano.
No era mucho más grande que la mía.
Luego.
Vino el tiempo.
Pasaron meses, años, hijos.
Vino la edad.
(No es necesario mencionar que también vino la distancia).
No sé qué día dejé de verla, sólo pasó. Dejé de tenerla a mi lado, de compartir la casa, la habitación. El apellido. Y “en algún punto la ausencia se convirtió en una costumbre”. Así.
Mi historia con ella… No. Corrijo: la historia de ella reapareció meses, años, hijos y edad después. Vi de nuevo a mi hermana. La situación era otra. Frente a frente, sí (y es necesario mencionar que a pesar de eso estaba la distancia).
Una vez la soñé. Me vi de nuevo, de pie junto a ella. Estaban el parque el sol los columpios el sube y baja. Su mano sujetando la mía. No sólo recuerdo el sueño ahora, también siento toda la nostalgia que trae consigo. La certeza de su ausencia. Caí en una tristeza que no descubrí hasta muchos meses, años, hijos después. La edad.
Empecé a recordar otros episodios como el del parque.
Y eso es todo.

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