Para cerrar el tema del bendito cumpleaños de la que aquí suscribe, dígoles que yo me regalé a mí misma para mí una llamada de 45 minutos a la lejana tierra de Orhan Pamuk pero no para hablar con él sino con alguien que admiro mucho más que cualquier otra persona en este planeta.
Me vale lo que me vaya a decir TELMEX el mes que entra.
He dicho.
