– Dígame una cosa -pidió Harry-. ¿Esto es real? ¿O está pasando sólo dentro de mi cabeza?
Dumbledore lo miró sonriente, y su voz sonó alta y potente, pese a que aquella reluciente neblina descendía de nuevo y le iba ocultando el cuerpo.
– Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar que no es real?
