La Jenny nunca o casi nunca contesta mis correos. La Lore necesita de mi buen humor. La Abril piensa que estoy enojada con ella o algo así. El Omar hace siglos que no me manda mensajes a mi celular que yo confundo con mensajes del Tambor. El Tambor sigue prometiendo que va a venir. El Pato ya no me pone mensajes en mi blog diciéndome: Sylvi.
Comienzo a sospechar que es momento de ir a Tijuana a cambiar toda esta situación, lo cual me obliga a comenzar el ahorro para: pagar avión, taquitos de Otai, taxi al cecut, taxi a rosarito, cervezas en el Dandy, propina para la Laurita, comida thai en el aguacaliente y demás etcéteras.
Se aceptan contribuciones, vales de despensa, descuentos de avión y, por supuesto, hospedaje.
