Hoy Obed vino a verme (si no sabe quién es Obed, lea el pie de nota) y caminamos y hablamos (cuánto se pude decir al recorrer Reforma enterita y el centro enterito) y de pronto comenzamos a hablar de bailar salsa, de cuánto le gusta a él, de lo imposibilitada para eso que estoy yo. Le decía que me es difícil bailar con otra persona porque:
- me pongo muy rígida.
- no me gusta que me lleven, sino llevar.
- miro al piso de nervios
- no me permito que todo fluya.
No había terminado el punto tres cuando yo solita llegué a la conclusión de que exactamente igual me pasa en las relaciones (o las no relaciones). Y me daba risa, sí, también le dio risa a él (supongo). Nos despedimos y la lluvia recomenzó y me mojé toda todita y caminaba por reforma mojada toda todita pensando en eso, solamente en eso. Pero no estaba triste ni enojada, estaba nada más.
Me metí al cine, quesque para resguardarme de la lluvia y no pensar tanto, pero claro que las epifanías, al igual que los destinos, te mandan una película para cuando decides ignorarlos. Y la película (si usted quiere saber más de la película, lea el pie de nota dos) iluminó un poco mi neblina emocional. Se acabó y no me podía levantar.
Afuera seguía lloviendo, caminé y llegué a casa toda ensopada pero llegué, eso sí, dispuesta a bailar mejor salsa y a tener mejores relaciones (o no-relaciones) (si quiere saber de mi concepto de las no relaciones, mande un mail y le mando una síntesis).
1 Obed es mi amigo de Cuernavaca y es mi amigo porque así lo decidió él, leyó Una no… y me mandó un correo y luego yo le contesté y un día nos conocimos y en el inter hizo una hermosa canción basándose en un cachito de la novela (aquí el link, por si usted es curioso). 2 La peli se llama Elena (creo que es rusa, lo siento no sé reconocer ruso en audio) (tampoco escrito) y es sobre una mujer que ama mucho y al mismo tiempo no tanto. cree que tiene relaciones sanas pero en realidad está lejos de eso.
