Heme de nuevo en esta ciudad, en esta colonia, en este departamento, en esta habitación. Escribo sobre un escritorio de cristal con una gran ventana al lado mío que está tapizada de páginas de El Cordón de Plata de Lobsang Rampa. Heme aquí después de volar, aterrizar, y haber corrido por Reforma 40 minutos pensando en que este será un lugar de trabajo durante julio-agosto. Heme acomodando los libros que he traído para la tesis y la libreta de apuntes. Heme aquí en el DF con la pluma desenvainada.

“Pluma desenvainada” suena bien cool O: !
y es super épico.