Pero bien podría estar hablando de cualquier otro país. Por lo pronto, hoy que en mi país los jóvenes han creado un movimiento y marchan en contra de un candidato que es más una burla, esto que ha escrito Wendy Guerra queda como anillo al dedo.
“No es desánimo, tampoco emoción por habernos soltado y dicho cada cual lo suyo. No sé ni qué siento todavía.
¿Quién nos promete que todo va a cambiar? ¿Qué viene después para nosotros? ¿Qué nos espera? Una apertura, un holocausto o la dispersión total de todos los que aquí estuvimos…”
