HOW I MET MY SON

Cuando vivía en el Terruño y trabajaba en el Cerro, me levantaba pasaditas de las 5 am, a eso de las 6 y cachito ya estaba en camino a casa de mis padres para dejar ahí al hijo y correr a mi clase de las 7 am. Básicamente fue así unos ocho años. Pasamos de dejar un bebé ahí a dejar a un niño que apenas cabía dormido en el asiento de atrás. Salía de trabajar entre 4 y 5 pm, lo recogía y el infante ya había comido, ya había hecho la tarea y con suerte ya hasta bañado estaba. No sé qué hubiera hecho sin mis padres todos esos años.

Ahora la vida es completamente diferente. Lo levanto a las 645, el preadolescente se viste y se va a la escuela (desayuna allá con sus camaradas) yo, me quedo en cama un ratito más y luego me preparo mi té, oigo las noticias, me desayuno, me baño-arreglo y me voy a trabajar en la oficina lunes y miércoles, uno que otro viernes. Vuelvo a las 2 pm, me pongo a preparar la comida y espero al hijo que llega a las 3, uno pone la mesa, otra prepara el agua (o al revés), ponemos un capítulo de How I met your Mother y lo vemos mientras comemos y charlamos de las generalidades del día. Recogemos la mesa y él se pone a hacer tarea, yo a leer algo para mi clase y si es lunes o martes me voy a la universidad.

Yo creo que soy repetitiva con este tema pero la verdad es que esta vida nos ha venido bien a los dos, hacemos, compartimos, bueno hasta peleamos sanamente. Así y aquí es como he venido a conocer a mi hijo.

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