Hay tardes, hay noches, en que algo veo, algo oigo, algo pienso, algo siento y el único lugar en el que me gustaría estar es en una cama de colcha azul frente al televisor junto, muy junto, de María. María mi amiga, mi hermana por adopción, la tía de mi hijo, la madre de mis otros sobrinos. La que me escuchó ese primer día en que yo no sabía que la ansiedad era la ansiedad. La que me sentó en la mesa junto con otras mujeres que, igual de maravillosas, son parte de mi vida. La que me hizo llegar a donde estoy y cómo estoy.
María, la persona con quien me gustaría pasar todostodostodos los viernes por la noche. María la que hoy celebra un aniversario más de su inauguración como madre.
