Las nenitas van tomando más forma. Me siento entusiasmadísima. Tengo cuentos nuevos, unos ya son borradores acabados y otros son notas a punto de tomar camino. Mi escritura está tomando un camino mucho más necio que de costumbre. Necio es bueno. Trabajo desde ayer en un cuento de señoras en la alberca y acabo uno más sobre una corredora. Están en ciernes otros más.
Las nenitas, pues, comienzan a sentarse solas. Pronto gatearán por toda la casa.
