En estas mismas fechas lo vendía todo, lo dejaba todo, lo cambiaba todo. Ahora sin tener mucho siento que lo tengo todo, que lo encuentro todo, que lo vivo todo.
Escribo desde un hogar dulce donde resuena la voz de un niño de doce y mi tetera me chifla para decirme que el agua ya está caliente, escribo desde un sitio que me gusta y en el que planeo vivir otro año de descubrimientos.
Hace un año no imaginaba que mi vida sería así. ¿Qué sigue? no tengo la más pálida idea. Lo que sé es que lo que siga me encontrará bien preparada.
