Esto es lo que hacemos.
A las 10 pm nos sentamos a ver tres capítulos seguidos de Modern Family, nos reímos horrores, hablamos de nuestros personajes favoritos que cada día cambian. Luego, nos vamos a la cama a leer. Yo ahorita estoy con mi Leonora, él lee encantado Volando solo de Roald Dahl. En ocasiones después de casi una hora de lectura se le antoja un munchis nocturno o bien bajar a ver la tele. Anoche, por ejemplo, vimos Gattaca que nos prestó la aliada. Y luego me pregunta “¿te parece que ya?” y apagamos la luz para dormirnos.
Pero anoche, anoche después de leer, ver tele y de nuevo leer nos quedamos hasta las 3 am. Anoche que la lluvia dejaba su eco en el techo y en las calles, anoche hablamos, platicamos de sus amigos, de mis amigos, de los abuelos, de su papá. Anoche me preguntó cómo será la rutina ahora que nos vayamos a Texas. Hicimos planes. Anoche experimenté el inicio de una nueva vida con mi hijo.
Nada mejor que este tipo de desvelo contra el insomnio.
