El hijo se ha vuelto muy musical. Es feliz con su itunes o con youtube. El hijo tiene gustos interesantes que van desde AC/DC hasta Major Lazer, pasando por Jorge Drexler y Café Tacuba. Su máximo son los Beatles, se sabe canción tras canción. Su favorita es I am the walrus.
Sin importar lo que haga tiene la música puesta. Me gusta verlo así, me gusta que me platique, que me pregunte, que oiga algo y comente al respecto.
Ayer tuvimos un enfrentamiento interesante. Uno ponía una canción, menos de un minuto, luego el otro tenía que poner una canción que se equiparara o venciera a la del otro, and so on… Se puso rudo el asunto, gracioso. Entendió bien la dinámica. Nos reímos, nos divertimos. De esas veces en que estás tan en algo que nada te preocupa, nada te distrae, nada te mueve de ese punto al que la música te lleva.
Cerramos la sesión cuando le dio en la torre a mis Pixies con sus Ramones. Lo dicho: cría cuervos y te sacarán los ramones.
