SYLVIA VS. EL SILOGISMO TORMENTOSO

E.M. Cioran volvió de pronto esta semana. Comencé a leerlo con uno desos novios-tormento que una tiene en algún punto de su vida. Lo retomé años después cuando hacía una novela. Una novela tormento, es decir.

Con Cioran siempre hay que andarse con cuidado, siempre es posible caer en sus redes del pesimismo, o del poesi-mismo. Siempre es posible venirse abajo después de leerlo, caer en uno mismo, caerse uno mismo.

Qué diferente es leer a Cioran cuando se está bien, cuando se es feliz, cuando uno habita de todos modos la incertidumbre pero la incertidumbre no la habita a uno. Qué diferente es oírle decir: “Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera…” y que uno lo lea como “vivo únicamente porque puedo vivir como quiera”.

Sí, soy tan feliz ahora que al silogismo tormentoso de Cioran lo vuelvo el silogismo más esperanzado.

Atentemente: la ingenua optimista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *