Ciudad Juárez no es un buen lugar para perderse, mucho menos de noche y con poca, muy poca gasolina en el auto, sin embargo yo decidí hace menos de un mes que no voy a tener miedo de cruzar a Juárez. Pero anoche sí tuve un poco de miedo. Calles desoladas, semáforos que le hablaban al viento, poco tránsito. Aullidos lejanos de alguna ambulancia o de la policía misma. Pero estábamos ahí con la disposición de quien quiere estar en un lugar ciertamente más cálido por unos días, recargar batería, escuchar palabras cariñosas, otorgar otras pocas. Leer, escribir, sí pero al menos por unos días hacerlo desde otro rincón.
Perderse y no, tiene sus ventajas, aún en Ciudad Juárez.
