O.O

Nos conocimos con el corazón doblado. Nos leímos el uno al otro. Hicimos una canción juntos (bueno, la hizo él, puesn, pero un día la cantaré con él). Nos escribimos largos correos de cuando en cuando. Nos visitamos en el blog. Decidimos dejar lo cómodo y lo conocido. Viajamos. Nos ubicamos en una nueva casa con una nueva cama (la mía es más grande) (pero la de él tiene balcones).

Y hoy, por primera vez, nos sentamos frente a nuestras compus, cada uno desde su trinchera y nos hablamos-vimos por skype casi una hora. Hablamos de tortillas, de tortas, de garnachas, de conciertos, de explosiones en el cielo, de pájaros que le dan cuerda al mundo, de Adolfo, de Pris, de los rfc. Escuchó el tren que pasa nocturno por mi casa. Me enseñó los balcones de la suya.  Me dijo que un día vio una muchacha tan tan guapa que hasta se le salieron las lágrimas.

Y le creo.

Mi Obed es así. Le quiero así.

(momento cursi para decir que es una fortuna tener amigos que aún a distancia, se mantienen cerca). (este último comentario fue auspiciado por Skype).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *