PIENSO, LUEGO MUEVO

Aquí no es “pienso, luego existo”, no. Porque para mí o más bien para mi cuerpo y para su regreso a la vida normal la frase debe ser: “pienso, luego muevo”.

Y es que ayer la fisioterapeuta, al escuchar cómo nació ese pequeño pero agudo dolor en la espalda, me dijo que mis movimientos deben modificarse. Debo evitar, en la medida de lo posible, hacer movimientos impulsivos. Es así Sylvia: “piensa en tu movimiento, planea cómo lo vas a hacer y luego, lo realizas”. Su voz era suave. Imaginé el movimiento como si se tratara de un pequeño ballet.

Tuve ganas de llorar, hay una gran cantidad de cosas para las que no soy impulsiva, pienso mucho antes de actuar y, sin embargo, no planeo bien el cómo actuar. Simplemente lo hago como el grupo: do, make, say, think.

Es válido tomarse semanas para decidir algo o tomarse segundos, lo que no es válido es no planear cómo realizarlas, la ley causa-efecto siempre entra en vigor.

Me fui a casa con un sentimiento entre lindo y buenas noches. En los últimos meses tomé varias decisiones en mi vida, para algunas tomé el tiempo para pensar cómo llevarlas a cabo, para otras no. Unas han funcionado, otras no tanto. Pero cuánto he aprendido.

En estos días tomé una decisión y ahora planeo cómo llevarla a cabo para que, en caso de realizarla mis movimientos sean como Pavlova deslizándose sobre el pavimento de la carretera.

Una respuesta a “PIENSO, LUEGO MUEVO”

  1. piensa en cetáceo y así realiza tus movimientos…como si te deslizaras..
    aappoyooo unaa maannnooo, aapooyooo unnaa pieernaaa, mee le vaan tooo…
    ¿así?

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