LA DE LA COSA EN EL CUELLO (again)

Usted debería leer esto antes (favor de picarle a la palabra esto).

¿Ya?

Bueno si usted tiene ya el referente y si ha venido leyendo este blog en los últimos años sabrá que ese accidente de la ventana es algo así como el segundo de una larga cadena. Los enumero brevemente:

  1. La caída de la bicicleta para evitar que el de once (entonces el de cuatro) se cayera.
  2. La caída de la ventana gigante sobre mí.
  3. La vaca en la carretera y yo sin cinturón en el asiento de atrás.
  4. Un choque por alcance.
  5. Otro choque por alcance.
  6. Otro choque por alcance (en ninguno de estos yo fui culpable, dios lo sabe)
  7. Nada

Así es NADA, no hice nada, no me pasó nada. Lo único diferente es que caminé ocho o diez kilómetros la semana pasada pero no brinqué, no me arrastré ni me paré de cabeza. El caso es que lo que comenzó como una tortícolis de lo más simple comenzó a convertirse en un dolor absoluto, molesto, necio y ayer en cita con la amable Dra. Lisset (no sé por qué me da risa que una doctora se llame Lisset) ella descubrió que mi cuello ha sufrido demasiado ya, la radiografía muestra un cuello completamente rectificado y el dolor delata un esguince cervical.

Las indicaciones son las de siempre: nada de esfuerzos, medicamento puntual pero agregó, reposo MUCHO reposo. Horizontal, sin almohada. También sugirió un remedio que yo ya estaba llevando a cabo por consejo de Pacou, rellenar un calcetín con arroz, calentar esto en el micro y colocarlo en la parte inflamada.

Estoy adolorida pero, más que nada en esta ocasión sí estoy un poco triste y ni siquiera puedo explicar por qué. Antes, con todo y el dolor esto me parecía algo gracioso, yo era “la de la cosa en el cuello” pero en esta ocasión no hay nada que quisiera más que mi cuello firme y con las curvas necesarias para hacer las cosas que me gusta hacer. Supongo que esta semana deberé anotarme en alguna ronda o tomar el Expresso Tec para llegar a mi trabajo porque se supone que no debo manejar. Esta semana habrá menos cafetwits y menos de las otras cosas que me gustan tanto, sniff a la novena potencia.

So, once and again soy la de la cosa en el cuello.

Una respuesta a “LA DE LA COSA EN EL CUELLO (again)”

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