Porque digo las cosas así como de pura onda y luego resulta que las cumplo. Lo juro, lo digo y al decirlo pareciera que firmo con sangre y saliva un deadline con los dioses del olimpo. En este caso dije: el viernes la acabo. Y dicho y hecho. Ya quedó. Ya se está imprimiendo. Ya está.
Me doy miedo, de veras.
atentamente
una más ligera y sonriente sylvíssima.
