Estuve frente al océano pacífico.
Nos rugimos de gusto el uno al otro.
Si hubiéramos podido hasta un abrazo nos dábamos.
Pero nos contentamos con vernos, decirnos, escucharnos,
y así.

Espacio de Ocio y Escritura de Sylvia Aguilar Zéleny
Estuve frente al océano pacífico.
Nos rugimos de gusto el uno al otro.
Si hubiéramos podido hasta un abrazo nos dábamos.
Pero nos contentamos con vernos, decirnos, escucharnos,
y así.