Sigue pensando en que por más bonito que se lo pinten volar en Aerolitoral le pone los pelos de punta, especialmente si llueve y está muy muy nublado.
Cree que esta ciudad tiene formas raras de recibir: saliendo del aeropuerto dos o tres espectaculares que dicen: EN HERMOSILLO SONORA HAY MUCHO QUÉ DESCUBRIR, VISÍTALO (y una piensa, sí visítenlo y descúbranlo porque nosotros ya no le vemos nada, a lo mejor ustedes nos iluminan). Luego una gran cantidad de espectaculares con textos como: LO HICE POR TI, ESTOY CONTIGO, PIENSA EN MÍ y no recuerdo qué más con una figura de quien yo asumo Jesucristo pero que se parece al cantante de coldplay con pelo largo y con rizos como los de El Buki y vestido como maestro de yoga.
Descubre que el mitote del año aquí es el asunto del rector de la UAG y que el siguiente será el de la FIL… ah y que no todo son tortas ahogadas.
No entiende el sentido de estar en un hotel bonito-bonito, casi casi nuevecito y no tener, por lo menos, un martini con aceituna para acompañar la tarde.