CRISTINA, VUELA
PER Y PER
Anoche vi Persépolis con un Percherón.
La cosa fue casual.
Una sorpresa de la luna llena (o algo así).
Me gustó Persépolis (bueno, también el percherón), pero como solemos decir con ciertas adaptaciones al cine: es mejor el libro. Cierto es que Marjane Satrapi estuvo detrás de “las cámaras” pero creo que se perdieron detallitos -sobre el personaje, sobre Irán, sobre la existencia en sí.
El percherón en cambio, fue una buena adaptación de percherón.
43 CANDADOS
Lo intenté siete veces más
quería ver lo que hay detrás
de tu impertubabilidad
y abrir tu puerta de cuarenta y tres candados.
Te adiviné en tu balcón
silbando una larguísima canción
pensando ¿Es esto lo correcto o no?
Así que hice ¡Chas! y aparecí a tu lado.
Nacho Vegas, Me he perdido
DOMINGO POCO CONVENCIONAL Y EL CORAZÓN DEL SEÑOR EQUIS
Este fue un domingo que rompió con muchas de la convenciones de mis domingos. Por principio amanecí acompañada: mi hijo estaba a mi lado y roncaba como un lirón. Cuando hablé de desayunar e ir a la función de las 11 am dijo, ¿y si mejor nos dormimos otro rato y vamos a la función de la 1? Fuimos al cine y para que nadie batallara con las palomitas, dejamos un siento vacío en medio y las colocamos ahí. Al terminar la película en vez de irnos a tener el domingo de siempre: Buscamos a su primo (pero no lo encontramos), buscamos a sus abuelitos (pero no los encontramos). Pero no nos dejamos vener y en vez de volver a casa a quedarnos a hacer nada nos fuimos a la casa que se ha vuelto mi segunda casa. Ahí estaban dos mafaldas y el hijo de una de ellas, al rato llegó el otro y eso ya parecía una fiesta pues también hubo pizzas del Jessies Pizza. Entre humo de cigarro, ropa recién lavada y niños gritando en el enorme patio, las horas se hicieron segundos. Saqué de esa casa las palabras te quiero muchísimo, sylvia, y a veces creo que tú eres frágil y yo soy dura y me da miedo que… no me acuerdo o no me quiero acordar cómo acabó la oración pero sí recuerdo que le dije que era ya prácticamente imposible que esta amistad terminara. Luego, la mafalda-genio-de-botella, me hizo reiki y me sacó algo del cuerpo (que se sintió como cuando Dumbledore con su varita se saca un dolor de cabeza o un recuerdo). Camino a casa dejé a mi hijo con su abuelito, porque una persona de 26 me llamó para pedirme ayuda con su hermana de 23. La hermana de 23, tiene años viviendo con la responsabilidad de una mujer de 36 y me permitió la entrada a su cuarto y a sus emociones y pasé dos horas escuchando a una mujer de 26 que a veces parece de 36 pero cuyo corazón es blando como cuando una tiene 16. Terminé y en vez de irme charlé en una banqueta y luego, me senté en un parque y hablé con otras tres mujeres que conozco de diferentes épocas y por diferentes razones; ya eran casi las 11 y a las casi 11 yo siempre, en domingo, estoy en casa. Camino a casa tuve la genial idea de pensar cosas tontas, cosas necias, cosas que no sirven para nada y como si eso no fuera poco tuve la más genial idea de hablarlas por teléfono por casi cuarenta minutos en los que pasé del enojo, a la risa, al llanto y a la culpa. Pero bendito sea, me llegó la cordura y me quedé más tranquila y asumo – o deseo- que la persona al otro lado del teléfono también. Estaba, ahora sí, a punto de hacer lo que hago todos los domingos pero decido -noséporqué- romper también con ese esquema y me vengo a la computadora donde me encuentro con la historia del corazón del señor equis, un interludio cómico escrito por una amiga que también tiene el vicio la catarsis y el gusto de escribir, me río, me río tanto, y entiendo, entiendo tanto. Pienso en el corazón de esta señorita equis (osea yo, sea o no señorita aún) y me digo que no puede iniciar el lunes sin que yo escriba de esto sin importar qué tan tarde sea ni qué tan temprano tengo que estar en pie mañana.
FELICES DÍAS
Desde que tengo uso de razón en mi familia llega mayo y llegan las preocupaciones de qué regalarle a mamá. Se nos juntan el 10 de mayo -día de las madres-, con el 15 de mayo -día del maestro- -mi mamá fue/es/será maestra- y con el 17 de mayo -su cumpleaños-.
Este año, esta semana de finales semestrales y vida ocupada no me dejó preocuparme, pero dejen ustedes estos tampoco me dejó ocuparme en pensar qué le voy a dar.
Pero mientras decido quede aquí testimonio que quiero muchísimo a mi madre, maestra y cumpleañera del día.
SOÑÉ QUE…
Iba al DF con mi hermana mayor, que comprábamos zapatos, que caminábamos por Isabel la Católica y que yo le preguntaba si ella, dadas sus circunstancias religiosas, podía caminar por Isabel la Católica y ambas nos reíamos. Luego llegábamos a lo que supongo era el depa del Victorio, el Victoriio tenía el cabello entre oscuro y rojizo y largo, (y ahora que lo pienso me va a dejar de hablar por siquiera imaginarlo así). Después de visitarlo, nos íbamos a un mercado y nos topábamos con mi tía Hortensia -a quien adoré con toda mi alma y murió hace casi dos años-, ella platicaba gustosa con nosotras. Nosotras sabíamos que ella había muerto pero no le decíamos nada para que no se sintiera incómoda.
Luego, mi hermana me dijo, ya me tengo que ir.
Y el resto del sueño, ya no importa.
ROSES
Long day.
Grading.
Talk ‘bout big life issues.
Grading.
From 8to 8:45 a thought:
has something broken up between us?
Are you better off when I am not around?
Drive home.
Long way home.
Certainly you won’t be around.
BUT
Open home.
Surprise.
A huge bunch of orange roses welcome me.
A beautiful origami butterfly says it all.
Feel like crying, feel like smiling, feel like telling everyone.
p.s Thank you, loved the flowers, loved the butterfly, but specially love thy.
YA
- Ya sólo queda un grupo por evaluar y
- Ya tendré un asistente para ayudarme con esa tarea mientras yo leo la sección pregunta-ensayo que le incluí (ya saben, como si el mundo no fuera ya de por sí hostil).
- Ya acabé el séptimo libro de Harry Potter.
- Ya acabé los dos discursos, el guión y el artículo que esta institución me “solicitó” que hiciera.
- Ya tengo un borrador para el artículo que mi fabulosa editora de Picnic me ¡solicitó!
- Ya compré los zapatos negros, (tela de lona, abiertos en la punta, suela de alpargata) que tanto soñaba.
- Ya decidí qué voy a leer ahora que el HP se acabó(no, linda, no es Hewlett Packard) .
- Ya escuché la Sylvia Plath de Ryan Adams que me envió MM (no, MM no es un chocolate, aunque ella es tan dulce como un chocolate).
- Ya me van a pagar 16 libros que se vendieron entre la gente de esta institución.
¡YA!
A BELLIGERENT WAY
Open hearted as a heart can be
‘Cause we all a ruin like broken leaves
I give you me in oceans of tearz up to my knees
Stitched together like pants and sleeves
I carry this carapace worn thin by he and she
Danced to dust and dusk and
Strung along the highway
I found my way belligerent.
Cocorosie, “Promises”, handed to me by VH

