ALMOST NO MEMORY

Como si yo tuviera el tiempo del mundo. Como si hoy no tuviera que entregar exámenes y promedios de dos grupos antes de las tres pues de tres a cinco estaré ocupada en un proyecto de mi santa institución. Como si yo no tuviera otros dos grupos con exámenes que calificar. Como si el tiempo fuera mío tengo el descaro, el infinito descaro de sentarme a leer un relato de Lydia Davis y, peor aún, tengo el mayor descaro de inferir que es un cuento para mí y, mááás piiiorrr, tengo el desvergonzado atrevimiento de dedicarme a capturar un cachito y colocarlo aquí, al ladito de mis santas ocurrencias sylvíssimas.

A certain woman had a very sharp consciousness but almost no memory. She remembered enough to get by from day to day. She remembered enough to work, and she worked hard. She did good work, and was paid for it, and earned enough to get by, but she did not remember her work, so that she could not answer questions about it, when people asked, as they did ask, since the work she did was interesting.

She remembered enough to get by, and to do her work, but she did not learn from what she did, or heard, or read. For she did read, she loved to read, and she took good notes on what she read, on the ideas that came to her from what she read, since she did have some ideas of her own, and even on her ideas about these ideas. Some of her ideas were even good ideas, since she had a very sharp consciousness. And so she kept good notebooks and added to them year by year, and because many years passed this way, she had a long shelf of these notebooks, in which her writing became smaller and smaller…

Lydia Davis, “Almost no memory”

O SEA, ¿CÓMO?

Elmer Mendoza ganó el controversial premio Tusquets 2007, declarado desierto en el 2005, ganado excelentemente por Evelio Rosero en el 2006. Y da gusto y despierta aplausos y eso pero… se supone que el premio se entrega a novela inédita, entonces ¿quién me explica porque ANTES de que se hiciera público el premio ya había propaganda tusquetiana en el número pasado del Cuaderno Salmón ?

O sea, ¿cómo?
¿Estaremos volviéndonos tan locos como cualquier personaje de novela rusa? Lea esta nota

YA ENTENDÍ

No, no será novela. La novela que hago y por la que todos y todas ustedes preguntan de la hermana por la que todos y todas ustedes preguntan. No será novela. Y no crean que estoy perdida, deambulando triste por los caminos de los géneros literarios. NO. Yo sé que no será novela y además tengo claro lo que ha de ser. No es borrón y cuenta nueva pero sí es algo como borrón y cuenta nueva. No, no me siento mal por las cuartillas las muchas que no usaré me siento con un entusiasmo precioso él para escribir lo que yo ya sé que tengo que escribir.

¿Y quién mejor para cerrar este post que muestra lo que ya entendí? Pues Madame Hejinian poque cuando dice: “The years pass, years in which, I take it, events were not lacking”.

RECETA PARA UNA REUNIÓN DE SÁBADO EN LA TARDE CON LOS AMIGOS DEL VIERNES EN LA NOCHE

  1. No planee con semanas de anticipación. Permítase que sus amigos decidan cuándo irán a su casa, a comer qué y por qué.
  2. Emborráchese sin planearlo, es viernes, piense igual y mañana es sábado y “seguro a todo mundo se le olvidará que quedamos de vernos en mi casa”, dígase.
  3. Levántese a la una de la tarde.
  4. Llame a la 1:15 a uno de sus posibles invitados para ver si la cosa va en serio.
  5. Asústese cuando le dicen que sí.
  6. Corra al mandado, no no piense en peinarse, arreglarse o lucir wow para ir al walmart.
  7. No se vaya sin antes llamarle a su madre para pedirle la receta esa.
  8. Compre con prisas pero con orden.
  9. Consiga una Bere que le ayude a cocer la pasta mientras usted hace todo lo demás.
  10. Consiga una olla eléctrica mucho más grande que la propia.
  11. Llame a eso de las dos y cacho y diga a sus amigos: ya estoy cocinando en una hora y cacho todo está listo.
  12. Mientras la receta esa se coce a fuego lenta en la olla esa usted: ponga a cocer las papas y haga un puré violento pero delicioso, barre, trapee, sacuda, mueva, báñese, péinese.
  13. Acepte toda toda la ayuda, cooperación, cariños, apoyo e ingredientes de su significant one.
  14. Y cuando toquen a su puerta sus visitas, trate de lucir como si usted no acabara de pasar por un día muy sinónimo al desembarco en Normandía.
  15. Ah, y si a su reunión no llegan el editor que no puede separarse de su tele con megacable ni el videoasta con agorafobia a las colonias lejos del centro, no se sienta mal, eeeeelllooos, se lo pierden.

p.s. Gracias a los invitados, gracias por ser los primeros en esta empresa que se llama home sweet home.

585

Tu estancia en la larga distancia ha resultado en mi recibo telefónico en tres dígitos 5-8-5. A eso hay que sumarle renta, servicios de llamadas locales y mi infinitum. Te preocupa, sé que te preocupa porque tuviste la gran idea de revisar mi recibo. Pero esos tres dígitos ese cinco-ocho-cinco, no es nada. Nada, comparado con lo que se dijo, discutió, mitoteó y definió en cada una de esas llamadas.

Ahora estás aquí, bien aquí, muy aquí.
Y lo único malo es que es un quinientón que bien podríamos gastarnos en un super mandado para hacer una super cena o una super salida, de esas, de las nuestras, un viernes de esos en que hay niñera.

Así que deja el ceño fruncido de preocupación de lado y piensa, piensa todo lo que el cinco-ocho-cinco ha significado.

LIFE IN SECONDS?

El fin de semana me fui de viaje, compré los pendientes de toda mujer, madre y ama de casa debe comprar. Regresé cansada y aún así llegué a aprovechar el lunes de puente para armar, limpiar, mover, cambiar, instalar. Total, el martes venía camino al trabajo bostece y bostece y de pronto… de pronto… pum, un pequeño golpe al camellón del bulevar-carretera. ¿Qué pasó? pues asumo yo que cabecee un poco, no me lo explico de otro modo porque no recuerdo exactamente cómo pasé de mi carril-carril al borde del camellón.

Llegué a la oficina y en cuanto pude atrapé a un profesor y lo convertí en confesor-terapeuta. Me asusté esa es la verdad. No, no me pasó nada, no vi mi vida correr completa en cuestión de segundos. Yo, simplemente me asusté.

Yo no sé si fue eso o simplemente que se acercan las fechas decembrinas que a veces tanto temo, pero me nació una gana, así GANA de resolver, sonreír, apapachar. Envié un largo, largo correo al hermano con quien nunca he discutido y con quien me pasé de lista hace poco; abracé como nunca o como siempre he querido a mi padre y le dije que lo quería, el pobre no sabía que hacer con mi cuerpo encima de él en el sillón, mis besos en la mejilla y mis manos cubriendo sus ojos para que no viera los goles del partido.

Así que aunque no vi mi vida en segundos, sí decidí cambiar un poco el rumbo de mi humor en segundos, cambiar la posible navidad, mover un poco aquello que no movemos por temor, desidia o porque ya está tan así que por qué no dejarla así.

Seguro que no soy clara.
Seguro que este es otro desos posts catárticos.
Seguro que una vez más uso este blog como la terapia que me saldría en 500 pesos la sesión.

But, who cares?

FIN DE SEMESTRE

Foto de grupo con el grupo. Sonrisas de fin de semestre. Prohibido pedirme el mail de mis alumnos o alumnas.

CUANDO NOS DEJÓ HUÉRFANOS

Se va.
Se va.
Se va.

Tiene obra y libros en venta. También su restirador.

Se va.
Se va.
Se va.

Las mejores y más difíciles discusiones.
Las mejores y más agudas críticas.
Las mejores y más largas borracheras.
Las mejores y más inquietantes palabras.

Se quedan.
Se quedan.
Se quedan.

M No se va al otro lado del mundo, ni a la luna.
Tiene celular, correo electrónico, usará el messenger cuando pueda.
No desaparece, pues.

Y sin embargo, una no puede dejar de admitir que habrá un sentimiento de orfandad por estos rumbos.

Te voy a extrañar, arpío.

CUANDO FUIMOS HUÉRFANOS

A mis ojos, yo iba rumbo a una tierra extraña donde no conocía a nadie…
Kazuo Ishiguro

Por las mañanas escucho noticias internacionales en radio netherlands. Un programa con locutores hispanos que narran desde la señora europa lo que ocurre en el mundo. Como a veces ni chance tengo de ver el periódico y Loret de Mola será muy guapo pero luego tiene unos reportajes bien bobos, he encontrado en radio netherlands el lugar exacto para informarme.

Esta mañana escuché un reportaje que me ha dado vueltas todo el día. Entrevistaron a la vicepresidenta de una sociedad chilena que se llama ¿Quiénes somos? Se trata de una asociación no gubernamental que une a personas que fueron adoptadas y que no tienen razón alguna de su pasado. De acuerdo a esta mujer, sólo el 10% de sus integrantes (lo siento no recuerdo si eran 3 mil o 300 mil) tiene documentos claros sobre su adopción, el otro 90% no. Es decir un gran número de estos adultos fueron, de pequeños, objeto de adopciones clandestinas o secuestros o algo por el estilo.

La mujer narró su caso. Dice que no sabe si su ascendencia es rusa o polaca (no dijo cómo sabe que es una u otra), no tiene idea de quiénes fueron sus padres, de cómo llegó a la familia que llegó y que si bien la cuidó nunca supo decir sobre su pasado. “No sé mi fecha de cumpleaños, dicen que debo tener entre 44 y 46 años… no sé cómo llegué aquí”.

Escuchaba esto y pensé, cómo no hacerlo, en la novela de Ishiguro Cuando fuimos huérfanos su protagonista tiene sólo recuerdos vagos y que se oponen unos de otros sobre lo que fue su vida en Shangai. Porque eso sí sabe, que era de Shangai. Lo más curioso, y si me preguntan, grandioso de la novela es qué él es precisamente un detective, un detective con un enigma propio y sin solución.

Escuchaba a esta mujer y pensaba en ella como en el Banks de la novela de Ishiguro. Ella vicepresidenta de una asociación que trata de ayudar a recopilar información para los que fueron huérfanos y sin poder siquiera decir su edad.

Siempre he pensado que quien escribe de uno u otro modo por más ficción que haga escribe de sí. El pasado es la condena o fortuna del escritor. Para aquellos que intengran ¿Quiénes somos? el pasado no alcanza siquiera a ser condena o fortuna. Porque ni siquiera es.

SICOFANTE/OLIFANTE

El diálogo inició hace años. Se interrumpió por las mismas cosas que se interrumpen las mismas cosas, el factor misterio. El caso es que forma parte de mi círculo virtual y tenemos esporádicas charlas que breves profundizan. En ese pequeño tiempo que se da entre los capítulos sobre la gran Olga Orozco, y yo me doy entre exámenes, promedios y libros, el Sicofante saluda. Habla. Lee. Dialoga. Ríe.

Hablamos de libros y de hijos.
Hablamos de hijos y de libros.
Creo que una vez hablamos de los pantalones de un profesor de la universidad.

Le he confiado mi nuevo proyecto de no-escritura para la escritura.
Lo ha entendido.
Me ha confiado su deseo de leer lo que le venga en gana y YA.
Lo he entendido.
Nos hemos confiado que toda esa verdulería de ser escritor y moverse en el medio no nos va.
Supongo que hemos entendido que llega un punto en el que no importa ser publicado y leído y todo eso, importa la escritura por la escritura.

Y la lectura por sobre todas las cosas.

Hoy le hablé del olifante que quiere mi hijo de ocho años. Se sorprendió. Hoy caí en cuenta que que apenas puedo esperar para saber con qué nos saldrá el hijo del Sicofante.