UN ALMA CERCANA

infancia, proceso de escritura y mi bici roja

Posted on | August 26, 2015 | No Comments

en la clase de introducción a la lectura y escritura he pedido a mis alumnos que jueguen un poco y naveguen por su memoria para escribir sobre algún recuerdo particular de infancia. les di un ejemplo y escribí bike. y en un acto de magia, pum pum zas de pronto yo tenía siete años y estaba frente a la hermosa bicicleta roja que sustituyó a mi triciclo apache. toda bonita y flamante con canastita blanca. un parpadeo y de pronto me veo trepando, pedaleando y dándome en todísima la madre. un pestañeo más y me veo pateando la chingada bici y gritando a los cuatro vientos: “yo no sé para qué le pedí a los Reyes esta maldita bicicleta.”

pasó apenitas un minuto, mis alumnos frente a mí esperando a que yo escribiera algo más al lado de la palabra bike. quise escribir vida. quise escribir amor. quise escribir familia. pero escribí childhood, así nomás a secas como si childhood fuera nomás una palabra. una de tantas.

Posted on | August 25, 2015 | 1 Comment

Me casé con este hombre, este hombre que brinca, corre, se enloda. Este hombre que cuando mucho le tiene miedo a las arañas y a las cortinas de la regadera. Este hombre que me ha prestado a su hijo y ha aceptado al mío. Este hombre de larga Barba que me hace reír y me habla con una honestidad brutal. El 23 de agosto de 2013 me casé con este hombre y aunque este año nos olvidamos de celebrar el aniversario en realidad es una cosa que celebramos cada vez que nos vamos a comer lengua frita a juárez o tacos en el tacotote. fin.10353167_10203625425253686_813449132025516577_n

el hijo

Posted on | August 22, 2015 | No Comments

El hijo ya llegó de Toronto. Llegó contento, llegó hablando hasta por los codos, llegó con dulces regalos. El hijo, además, llegó con un nuevo y flamante orgullo, se le llena la boca cuando habla de lo mucho que caminó solo, de lo mucho que exploró, de las tantas veces que fue y vino en metro completamente solo. El hijo se reconoce como otro, el hijo se siente otro, el hijo hace mucho dejó de ser un niño y se convierte a pocos, no en un hombre hecho y derecho como él dice, sino en un ser humano que me deslumbra a cada vuelta de palabra.

 

Mudanza Número Seis

Posted on | August 20, 2015 | No Comments

Del 2010 para acá me he mudado más de lo que el doctor prescribe.

Primero dejé mi casa de Villa Bonita a principios del 2010 porque en ese momento yo decía, yo juraba que en el Hermosillo y Sonoro me quedaría para siempre de los siempres muy acomodada en mi casita cerca del Navarrete. Luego vino la carta texana y con ello el apuro de dejar esa casita, venderlo todotodotodo, guardar lo otro poco y meter unas cuantas cajas, maletas y novia al carro y lanzarse a la aventura. En el inter las cajas fueron reproduciéndose, las maletas también (la novia ya no estaba). Viví en un cuarto más chiquito que la palma de mi mano por seis meses.

En enero-febrero del 2011 una amiga y una familia que amo con el alma, me rentaron una casita pequeña y preciosa con mucha historia. Ahí llegó otra novia, luego el gato, después el hijo. Mi casa de techos altos y paredes blancas fueron el nido de amistades, de historias, de cariños muchos. En el momento menos pensado la novia desapareció y el hijo se volvió chico de secundaria.

Entonces llegó Barbudo con su sonrisa y su buen humor. Llegó con un nene de ocho casi nueve años bajo el brazo. Barbudo se volvió primero amigo, luego algonoséqué, después cómplice y más tarde el novio. A puntillas entraba y salía de la casa por las noches y por las mañanas. Hasta que un día dijimos: vivamos juntos pero en otro espacio.

Y vino otra mudanza. Una mudanza hecha a seis manos pero para un hogar en el que vivirían ocho manos. Cuatro manos adultas, cuatro manos no adultas. Llegamos a un departamento pequeño, barato, mal iluminado, con lluvia por dentro y una casera muy muy metiche que, vale decir, nos colocaba bendiciones en el pecho cada que podía. De ese lugar tamaño de alfiler, salieron dos libros y una tesis. De ese lugar surgió la certeza, la fortaleza. De ese departamento salí con un vestido blanco, unas flores y con el hijo, el hijistro y el novio  rumbo al ayuntamiento para casarnos. Sí, nos casamos los cuatro.

Pero en ese depa llovía mucho, mucho.

Y nos mudamos. Nos mudamos a este depa grande y bello, con una vista hermosa del presente y del pasado, del Paso y de Juárez. Un depa con una alberca que sólo el menor de nosotros utilizó como se debe. Un lugar donde aprendimos más a ser familia, un lugar donde hubo tiempo de hacer recuerdos con mi madre. Un lugar donde salieron seis, seis libros señores, y se cumplieron otros sueños.

Y ahora, nos vamos. Otra vez.

Después de que Silver City y Brownsville dijeron que no gracias, decidimos que queríamos una casa. No, no una casa propia, pues esa es una raíz que no queremos hacer. Una casa rentada pero propia al mismo tiempo, una casa no un departamento, una casa más bien un hogar. Una casa con porche y patio, una casa con duela y grandes ventanas. Una casa con una cocina blanca que mancharemos de tomate y chocolate.

Esta es la mudanza número seis y es tan extraña y cansada como la primera, tan apresurada y abrumadora como la segunda la tercera y la cuarta. Pero, lo admito, esta es la primera mudanza en la que no implica mudarse de piel, la primera mudanza en que las cajas se llenan de plenitud.

 

esta flor

Posted on | August 15, 2015 | No Comments

florla dibujó sylvia plath. la veo y pienso en silvia zéleny. la veo y decido que es para sylvia aguilar. así que esta flor me la he tatuado para mi mamá. ¿por qué en la pantorrilla? para que mi mamá vea cómo avanzo. avanzo con ella en mí. ella que es mi flor. esta flor.

hace un año

Posted on | August 15, 2015 | No Comments

íbamos y veníamos. era agosto. la semana acá y el fin de semana allá. largas noches en el hospital. íbamos y veníamos. viajaba mamá, para estar contigo. mi deseo, tú lo sabes bien, era que me tocara estar a mí a tu lado cuando decidieras marcharte, cuando estuvieras lista. pero no estabas lista, no te querías ir. el dolor y la pena se intensificaban en tu piel y aún así no te querías ir. yo tampoco, yo tampoco quería que te fueras, yo tampoco estaba lista. nunca se está lista, punto.

hace un año, mamá, estábamos en ese ir y venir para verte. volvíamos por la carretera como derrotados. viajábamos de vuelta esperanzados a verte antes de.

hace un año, mamá, dabas la más intensa de las batallas.

le temo al seis de septiembre. le temo a las campanas de la iglesia cerca de casa, esas esas que sonaron cuando papá escribió para decirme que ya descansabas. le temo al tiempo. le temo a tu ausencia. una nunca se hace a la ausencia.

ya quiero que llegue el otoño porque en el otoño ya puedo comenzar a tejer sin que me suden las manos.

Posted on | August 13, 2015 | No Comments

ESTAMOS EN CONSTRUCCIÓN

Posted on | August 12, 2015 | No Comments

imagesSirva esto para decir que si no escribo aquí es porque he estado viajando, leyendo, leyendo, viajando, caminando, recorriendo bosques y carreteras. No es que relleno baches existenciales, es que estoy pavimentando mis ideas. Dejo claros los carriles de uno y otro y otro empleo. Pongo topes para no salir volando, porque han de saberlo, a mí me da por salir volando.

Son los últimos días de semi-vacaciones, así que hay que ejercitar el músculo cerebral y prepararse para el inicio del semestre.

¿Que si qué leo? Leo sobre puntuación, sobre poesía, sobre ficción, leo sobre el renacimiento, leo sobre Emily (sí, sigo con Emily), leo sobre fotos. También leo las hojas de los árboles y las hojas del té.

keep looking »
  • My filthy past

  • Live Traffic Feed

    Feedjit Widget