UN ALMA CERCANA

What is a voice?

Posted on | May 2, 2016 | No Comments

What is a voice?

I will say it is so: The first voice I heard belonged to my mother. It was her voice I listened to from the womb; from the moment my head emerged into this world; from the moment I was pushed out then placed on her belly before the umbilicus was cut; from the moment when she cradled me in her arms. My mother spoke to me: “Hello, little one. You are here, I am here.”

I will say it is so: My mother´s voice is a lullaby in my cells. When I am still, my body feels her breathing.

When Women Were Birds, Fifty-four Variations on Voice, Terry Tempest Williams.

A man walks into.

Posted on | April 29, 2016 | No Comments

6.

 

… At my friend’s birthday party a gay man grabs my breasts and tells everyone that he’s allowed to do it because he’s not into girls. I laugh because everyone else laughs because what else are you supposed to do?

Men press up against me on the subway, on the bus, once even in a crowd at a protest. Their hands dangle casually, sometimes brushing up against my crotch or my ass. One time it’s so bad that I complain to the bus driver and he makes the man get off the bus but then he tells me that if I don’t like the attention maybe I shouldn’t wear such short skirts.

7.

I get a job as a patient-sitter, someone who sits with hospital patients who are in danger of pulling out their IVs or hurting themselves or even running away. The shifts are twelve hours and there is no real training, but the pay is good.

Lots of male patients masturbate in front of me. Some of them are obvious, which is actually kind of better because then I can call a nurse. Some of them are less obvious, and then the nurses don’t really care. When that happens, I just bury my head in a book and pretend I don’t know what they’re doing.

One time an elderly man asks me to fix his pillow and when I bend over him to do that he grabs my hand and puts it on his dick.

When I call my supervisor to complain she says that I shouldn’t be upset because he didn’t know what he was doing.

8.

A man walks into an Amish school, tells all the little girls to line up against the chalkboard, and starts shooting.

A man walks into a sorority house and starts shooting.

A man walks into a theatre because the movie was written by a feminist and starts shooting.

A man walks into Planned Parenthood and starts shooting.

A man walks into.

 

Do yourselves a favor, read complete here.

el tren de las mujeres

Posted on | April 27, 2016 | No Comments

el insomnio ha vuelto. no sé por qué y al mismo tiempo sí sé por qué pero no tengo ganas de hacer un largo rant de mi vida laboral. no esta vez.

el caso es que anoche no podía dormir, me dieron las dos, las tres de la mañana. pero en algún punto, en algún punto sí dormí y hasta soñé. estaba yo en una estación de tren viejísima con un grupo de mujeres, abordábamos y prácticamente cada una tomaba un vagón. cada vagón tenía camas, sillones, mesas de noche, escritorios. yo compartía vagón con una amiga de la infancia. por las ventanas veíamos el cambiante paisaje que iba del bosque al desierto.

hasta que llegó la noche, entonces mi amiga y yo nos acomodamos en la cama a dormir. pero en mi sueño también tenía insomnio y veía yo cómo nuestro tren cruzaba la línea entre méxico y estados unidos, veía yo como a puntillas entraban otras mujeres a otros vagones en cada estación. a mi sueño y al insomnio de mi sueño se mezclaron los sonidos del tren que se escuchan todos los días en nuestra casa. así que el sueño y el insomnio del sueño eran de lo más real.

no sé a dónde iba ni de dónde venía. no sé por qué. sólo recuerdo que estaba emocionada porque ese era el viaje que tanto estaba esperando. en algún momento, supongo que cuando alguien nos trajo el desayuno a nuestro vagón, sé que me dije: ay, ojalá mi mamá estuviera aquí. el desayuno era la comida favorita de mi mamá.

era curioso viajar entre puras mujeres, viajar feliz, viajar sin miedo. sí, viajar sin miedo que es un lujo en méxico y en estados unidos y en cualquier lugar en estos últimos años. yo, viajaba sin miedo en un tren de mujeres.

Mi Primer Acoso

Posted on | April 25, 2016 | No Comments

Cuando yo estaba en cuarto de primaria, la gran aventura del día era ir a la tienda, que no era la tienda de la esquina, era la tienda de cuatro o cinco calles más allá del baldío. Me sentía importante, tal vez por la canastilla roja para seis botellas de coca cola o por el billete bien doblado en el bolsillo, tal vez por la confianza de que yo ya era grande y podía ir a la tienda.

El baldío era un desierto ante mis ojos, ante mi estatura. Un espacio gigante con piedras, montoncitos de de tierra aquí y allá, árboles secos y desolados.

Fue justo detrás de uno de esos árboles que salió el hombre, bragueta abierta, su miembro en la mano. El hombre sonreía, me sonreía y se tocaba. “Oye, oye,” me decía. “Oye, ven, mira,” me repetía. El hombre me enseñaba su miembro. Yo evité cruzar la mirada con él y caminécasicorrí hasta cruzar el baldío entero. Lo pienso ahora, ¿qué se sentirá cruzar un desierto para salvarse? Llegué a la tienda, hice mi compra y como no me atreví a volver por el baldío tuve que dar una vuelta enorme tan sólo para llegar a casa.

“¿Por qué te tardaste tanto?” Me preguntó mi mamá. No sé qué le dije, no sé qué le inventé. Pero sé muy bien que no le dije la verdad. Creo que no se lo dije nunca.

No sé cuántas otras veces tuve que ir a la tienda a comprar algo, pero antes de cruzar el baldío, siempre antes, agarraba un par de piedras y me las guardaba en el bolsillo, justo al lado del billete. ¿Qué me hizo pensar que eso, que dos piedras iban a salvarme?

Las piedras no salvan, debería saberlo ya. ¿Fue eso un acoso, y si lo fue, por qué nunca se lo dije a nadie?

 

 

Posted on | April 24, 2016 | No Comments

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el lenguaje en tiempos de miedo

Posted on | April 22, 2016 | No Comments

Un personaje está en la cafetería de su prepa, enojadísimo por los cambios que han de afectar la obra de teatro que está adaptando con sus amigos. Está tan enojado que dice que le dan ganas de poner una bomba y explotar la escuela entera, o algo así. Acto seguido, lo sacan de clase y lo llevan a la policía acusándolo de ser sospechoso de terrorismo. Así va la novela juvenil Big Mouth and Ugly Girl de Joyce Carol Oates.

El otro día un chico hablaba en árabe por teléfono mientras abordaba un avión. Otra chica, de ascendencia árabe también, llamó la atención de la aeromoza advirtiendo que el chico utilizaba un lenguaje amenazante. Al chico lo bajaron del avión, lo llevaron a un separo, llamaron al FBI. Un par de horas después se aclaró todo. No, el chico no era un terrorista.

Estos tiempos de violencia han hecho que de pronto el lenguaje también se vuelva artillería.

(let´s) leave behind

Posted on | April 20, 2016 | No Comments

I leave behind            
the house we kept
trying to make look
like the nation
and the past I know
I’ll leave my hurts
behind I hope I’ll leave
yours probably not    

Carmen Giménez Smith

Strip-Tease

Posted on | April 19, 2016 | 1 Comment

Por ocio puro comencé a leer Magic Gardens: The Memoirs of Viva Las Vegas. La autora, hija de un predicador y ex-estudiante de antropología, un día decide dejarlo todo y largarse a Portland a ver qué. El a ver qué, se convirtió en haber qué y en un tocar fondo, un vivir con poco en un edificio que se cae en canto y transitar los bares más oscuros. Una cosa lleva a otra y la chica comienza a bailar, a quitarse la ropa y bailar. Hacer strip-tease se vuelve una forma de vida y una exploración de la vida ordinaria.

Viva Las Vegas, sí este es su nombre artístico, explica cómo se siente más respetada en el escenario mientras juega en subir-bajar un zíper o un guante, mucho más intocable ahí que cuando va a un bar con sus amigas, donde los hombres dicen de todo y hacen de todo y tocan de todo. En el escenario, sólo soy admirada, nadie me insulta, nadie me habla vulgarmente. El punto del strip-tease, dice, no es el strip, sino el tease. Ese jugar con la ropa, ese coquetear con la tela y el cuerpo, ese tentar de curiosidades.

Mi escritura a últimas ha tomado otra forma, no sabría explicarlo pero me leo y me doy cuenta de que, yo también, me enfoco en el tease, no en la desnudez sino en la cercanía de esta.

Así, mientras yo leo de strippers en realidad leo del poder social y cultural del acto performativo de decidir cuándo quitarse qué.

keep looking »
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