- Participar en el foro para mi clase de Politics of Narrations y si es posible, hacerlo bien.
- Terminar de capturar una grabación y traducirla simultáneamente para la revista que me paga el internet.
- Preparar una clase mona mona sobre prosa poética.
- Cambiar la arena del gato.
- Leer las Variaciones de Lorca de Don Rothemberg
- Corregir el texto de Fuguet para mi tarea y el de Pitol para que se publique, ejem, ejem.
- Comprar pasta de dientes.
- Leer los textos del concurso ese del que soy jurado.
- Preparar una presentación para la lectura de Mr. Nemec
- Aprenderme mi papel de asmática para el empleo más divertido del año.
POSTALES
No hay nada más bello que abrir el buzón y encontrarse algo-lo-que-sea. Publicidad del super, cuentas por pagar, películas de netflix. No hay nada que haya salido de esa pequeña caja de metal que no me haya puesto de buen humor.
Ayer, sin embargo, no me puso de buen humor, tampoco significa que me haya puestode mal humor, no no no. Ayer el sobre con las postales y con el tanto cariño y con las tantas palabras de alguien que no solía ser de muchas palabras pues me derrumbó un poco.
Me senté en las escaleras afuera de mi casa, leí y releí. Sonreí, vi con cuidado cada imagen, cada figura. Entendí, finalmente, que algo debo haber hecho bien en el pasado.
Y HAY DOMINGOS EN QUE
Una se divide entre el mitote de los manhattenses, el tío de Alberto Fuguet, los poemas de Maggie Nelson, la homemade crema de tomate, las llamadas de la hermana y de las sobrinas, La tarea del traductor por Walter Benjamin, el té negro helado, el helado, la tarde texana ciertamente otoñal y el hijo que hoy se ha portado como un verdadero aliado ante la noble causa de tener la casa limpia.
Hay domingos que deberían durar muchas más horas.
hay sábados en que
me gustaría levantarme temprano, limpiar la casa, irme a caminar, volver para preparar un desayuno que me comería leyendo el periódico y bebiendo té o café.
Hay sábados, en cambio, en que me encanta no hacer nada de eso y quedarme en cama a reponerme del insomnio laboral y planear un desayuno compuesto de pay de plátano y té helado.
DYLAN, EL GATO QUE DUERME ENTRE LIBROS
La verdad la idea de una mascota no me volvía loca, especialmente por las últimas experiencias con Cameron y Üma. Pero era un poco una promesa hecha al de doce así que no hubo más remedio que adoptar a Dylan.
Dylan, como pueden ver, es el clásico gato anaranjado a rayas. Pero Dylan, como pueden ver, dista mucho de ser el clásico gato anaranjado a rayas. Dormía entre libros al llegar a casa, ahora le ha dado por sacarlos del librero y fijar su mirada gatuna en ellos. 
Lo más interesante es cómo justo cuando me siento a escribir escribir (es decir, escribir lo mío y no un post o un mail o un artículo para una revista) Dylan se acomoda a un lado de mi silla, se acuesta y me hace compañía. Lo juro, puedo estar haciendo otra cosa y el gato está en sus menesteres de gato: jugar con estambres, chuparse las patas, cazar cortinas. Pero me pongo a trabajar en mi libro y entonces aquí está, cerca de mí.
Dylan duerme, ve y cuida libros, no cabe duda.
S de sopa y de yema l de lupa v de vino i de intento y a de arma
Pasé ayer 60 minutos con un señor de Cisco que sonaba como colombiano, será que ya todo me suena a colombiano, tratando de resolver mi dilema con la red inalámbrica en casa. Entre su acento y mi acento y la cantidad de cosas que hicimos él y yo en línea, faltaba poco para volverme loca. Yo seré muy lista para muchas cosas pero para ciertos detalles de la tecnología soy una reverenda papanatas.
Tons, ahí me tienen escuchando sus explicaciones y haciendo mis pininos de ingeniera en sistemas resolviendo lo de la conexión. El tipo, entonces, necesitaba mi correo electrónico. Se lo dije una, dos, tres, cuatro veces y aún no nos entendíamos, donde yo decía “d” el decía “p”, donde yo decía “n” él decía “m”. Lo haremos de este modo, me dijo (que es el mismo modo que utilizan en todos los pinches lados donde tienes que dar claves) díctemelo como le dictaré yo su nombre: S de sopa, Y de yema L de lupa, V de vino, I de intento y A de arma.
PLOP
El hombre hizo de pronto un poema entre dadaísta y buenas noches. Bárbaro.
Ahí me tienen pues, deletréandole mi correo de la universidad poniendo palabra al lado de cada letra. Mi correo de la universidad, deben saber ustedes, es larguísimo. S de sopa, A de arpa, G de gato, U de uva, I de iglesia, L de loro, A de arpa (otra vez), R de ratón, 8, arroba y luego M de mina, I de iglesia, N de nene, E de elefante, R de rosa, S de sapo… etc etc etc etc.
Y así es señores como Sylvia Aguilar Zéleny redescubrió los tesoros del lenguaje en una llamada con el amable agente de Cisco que resolvió mi problema después de que ambos repasáramos nuestro vocabulario de párvulos. Ah, lenguaje, divino tesoro.
TWO TONGUES, ONE WRITING
So it finally happened, it finally came the day when I was requested to write my fiction in english and not in spanish. And it feels weird, not only the whole translation process but the idea of seeing yourself or seeing your characters in this different context. Language is a context too.
I feel like driving a new car, I do write and I do speak english but haven’t done the two things like this before. It feels like driving automatic and stick at the same time (add texting and drinking tea at the same time too!).
I don’t feel alienated but I still don’t feel quite there yet, I guess it is because I am translating, it might be different when the story is actually born in english and not in spanish. By that moment I would finally realize that I have two tongues and one writing.
And if any of you wants to read my stories in english, pleaaaase let me know, I do need proofreaders!!
NOCTURNA
Después de una intensa lucha con el insomnio durante el verano, llegó la calma. Ahora duermo, descanso, cierro mis ojitos y cuando menos lo imagino ya son las 630 am y comienza el trajín del día. La vida nocturna de leer, escribir, ver tele, tejer, hacer yoga o pintarme las uñas a eso de las 2, 3 o 4 am porque no podía dormir se terminó hace más de un mes.
Se los juro que hasta creo que me veo más bonita.
Ahora llega la noche y trabajo o me hago mensa en el multitasking como hasta las 12 – 1230 y listo apago todo, acomodo mis tres mil almohadas y duermo como Dios manda (en caso de que Dios mande dormir, claro).
Se siente mejor la vida así, soy algo así como una nocturna responsable.
Will you please be quiet?
Raymond Carver pasa el día conmigo. Me acompañó antes y después de clase, estuvo a mi lado mientras me comía mi almuerzo de zanahorias, huevo cocido y té. Me entretuvo en los trayectos en Bus. Me puso a pensar en lo mucho que aún hay que aprender a la hora de crear un personaje.
Raymond Carver no sólo era un gran narrador, también el perfecto aliado para un martes. Will you please be quiet? es un cuentario para quedarse quieto.
DICE SPICER
Que no hay poesía que surja naturalmente de nosotros. No self-expression, not at all. Dice que somos dictados por el lenguaje, por el mundo mismo. Como si sólo fuéramos receptáculos de algo mucho más grande que nos conduce.
Claro, Spicer también decía que a él le dictaban los marcianos.
Yo me pregunto a veces, muy a veces, ¿qué me dicta a mí? otras veces, no me lo pregunto.
