LA FAMILIA QUE VINO DEL…

Me acuerdo que la primera vez que la leí, la amé. Me pareció genial porque en esa época yo tenía mi vista puesta en que “de grande” iba a ser Historiadora y tal. Me leí otras novelas de ella y bueno era mi autora favorita en esa época del casi boom de narrradoras mexicanas y así y así y así.

Y ahora veo, no sin tristeza, que no aguanta la relectura. Hasta de malas estoy por cosas de aquí y de allá, minucias tal vez pero que a fin de cuentas conforman el cuerpo entero de la novela. El caso es que ahora no sólo tengo que terminar una novela que no me está gustando para nada sino que el colmo es que tengo que escribir de ella para una clase.

Pfff.

A La familia que vino del… me dan ganas de mandarla al…

Y ENTONCES

Se quitó el velo y me escuchó.

O tal vez no se lo quitó del todo, pero me escuchó y eso basta. Nada como una dosis de honestidad para decir lo que se es.

GYM

Lunes de gym. Lunes de yoga. Lunes de mover el cuerpo, sacudirlo, usar este y aquel otro aparato antes de ir al piso y decirles a los alumnos que hay que mover esta o aquella pierna. Lunes de activar. Lunes último del mes. Lunes para reforestar.

¿quién narra?

¿el hijo?

¿la mamá?

¿un testigo?

¿un omnisciente?

¿todos? ¿nadie?

dudas dominicales de una narradora que tiene un buen cuento entre manos pero no ha podido decidir lo más importante.

EL INVIERNO LLEGÓ

Pero no nos agarró bichis, no señor. Ya teníamos puestos nuestros piyamas de franela y la cobija tejida por doña Silvia y las bufandas a la mano. Amo esta temporada del año, la época de las capas y capas bajo la ropa, la época de las calcetas gruesas y las botas y los gorros y los guantes y los labios resecos y los pies fríos no matter what!

Viva el invierno!  Y ahora, los dejo, es hora de tejer.

BETTERWORLDBOOKS

El mejor momento del día sigue siendo cuando me asomo al buzón y hay un paquete blanco que dice por todos lados: BETTERWORLDBOOKS. Cortar por un lado, meter la manita y descubrir un nuevo tesoro. Los libros usados tienen dos encantos: el precio y su vida anterior. Las notas y subrayados de los dueños anteriores se vuelven también parte del libro. Una historia propia.

Hoy, por ejemplo, me llegó un libro que hace años he querido comprar y leer y es requisito para el próximo semestre, decidí acercarme a él ya. Se trata de A heartbreaking work of staggering genious del genial Dave Eggers. El primer subrayado que encontré está justo debajo de una línea que dice “I am true of heart”. Habrá qué ver qué más subrayó alguien que encontró algo en el true-of-heart.

La semana pasada en otro libro que compré hay una línea subrayando la siguiente frase: the killing of a woman is not. Encontré, además, asteriscos en varios otros lugares.

Betterworldbooks me hace betterreaderofbooks. O algo así. Y, por cierto, compren libros en BWB

DE CÓMO UNA ENORME JARRA DE SANGRÍA CAMBIÓ DRAMÁTICAMENTE MI PLAN DEL VIERNES:

  • Me quedé dormida.
  • Apenas desperté al hijo, se vistió y lo dejé en la escuela sin desayunar.
  • Volví, di tumbos tratando de darle sentido a la sala y a la cocina.
  • No logré darle sentido ni a la sala ni a la cocina ni a mi existencia.
  • Me bañé y me puse el acondicionador antes del shampoo. Ya sé que no es big deal pero cada quién sus prioridades.
  • No hice mi hora y media matutina de escritura.
  • No tomé mi Rooibos-Chai tea.
  • Fui al quiropráctico y la cabeza me daba vueltas. Truenos de huesos y vueltas eso fue mi cita.
  • No hice un par de trámites que tenía pendientes (no urgen pero pero pero era mi plan de la mañana).
  • Tuve que comerme un menudo en el Good Luck Cafe.
  • Tuve que tomarme un café.
  • Tres pe eme y el mundo sigue dando vueltas sin mí.
  • Ay.

REFORESTE, REFORESTE

Hay días en que simplemente hay que reforestar la mente. Así como se oye. ¿Cómo se logra? No tengo la más pálida idea. Sin embargo, soy creativa (y muy ingenua) así que estoy segura de que daré con la fórmula perfecta y, en el momento menos pensado, mi mente se habrá poblado de algo más próspero y frutal.

Así que, usted que me lee hoy, reforeste, reforeste de vez en cuando. Go Green!

 

PENSYL, HERE WE GO

Nos les vamos. Sí, nos les vamos. Los primeros días de diciembre hacemos maletas donde bien dobladitos estarán térmicos y suéteres y nos marcharemos a la otra punta, al otro hogar, a ese lugar del universo donde se está bien y donde, diosdemivida, hace harto frío. Nos vamos, sí, el hijo y yo a celebrar el postthanksgiving y la prenavidad.

Here-we-go.

CALIFORNIANS? THEY STAB YOU IN THE FACE

So I’m at home, about to go to school and someone knocks. Weird already, no one knocks at our door. My son opens and calls me: there’s someone at the door. There’s this guy, imagine him, blond, redface, green t-shirt with Scooby Doo in it, not so tall, not so short. The average of the averagest.

He tells me he is a student looking for help. Hands me a card that explains how much money he needs to raise. I tell him, right away what I have learned to say: I am a student too. Really?, he says, What’s your major? I answer and he says: oh, you are a writer, science fiction writer?! (have I ever mentioned how many times I have been asked the same? i should begin to wonder if I look like one and then run to Forever 21 or GAP or even Walmart to fix that).

After I explain him that no, I do not write sci-fi and after he gives me a 3 minute speech on a sci-fi author he tells me he is from San Antonio but originally from NY. I ‘m going south, you see? But I will never, EVER, go to California. Have you been there? My yes-nod is ignored. Californians are crazy, man, crazy. They can stab you right in the face one day (and here is when he approaches to me and pretends to stab my own sci-fi-writer face!) and then, the next day they talk to you like the best friends ever. I tell you man, they are crazy. I hate them, If only… (I thought he was gonna say: if only i could kill them all and then he was going to take a knife out of his pocket and…) Did you hear about the bomb in Juarez today? Somebody really got nailed today there. I don’t even try to answer.

He hands me another card and explains he is not asking for money but for people interested in reading the publications in his card. Scooby-Doo adventures is just one of many in the list. I say no, thank you, but no, look at my watch and he gets the hint.

He says goodbye. And no, he had no knife -to stab californians in the face- inside his pockets.

I go in my house, my son looks at me and says, are you ok? I wonder what I looked like. Probably a scared sci-fi-writer.