FEDRA Y EL DESTINO

Tiresias: ¿Sabes lo que es el destino?

Fedra:      Sí, que te pasan cosas.

Tiresias:  Te pasan cosas que no puedes evitar. Llegan. Irremediablemente. Cuando las ves venir quieres huir, escapar, pero por más que lo intentas, llegan, te siguen, como una sombra. El destino te persigue. Corres para ganar ventaja, aceleras lo más que puedes, crees que ya lo evadiste, das vuelta a la esquina para desorientarlo definitivamente y te lo topas de frente: te ganó.

Fedra:     ¿No se cansa?

Tiresias: Te cansas tú primero…

Fedra:      No se vale.

Tiresias:  Siempre gana.

Fedra:      Es trampa.

Tiresias:  La peor de todas.

 

De Fedra y otras griegas, Ximena Escalante.

LOS VERBOS, LOS ADJETIVOS Y LAS FRASES DE PAPÁ

Cuando los Beatles surgen como tema de conversación mi papá siempre cierra la mesa diciendo: por eso ODIO a Yoko Ono. Lo dice como dice otras cosas, con certeza y seguridad. No importa cuánto haya tratado yo de convencerlo de lo contrario. Mi papá realmente ODIA a Yoko Ono.

Cuando mi papá habla de algún médico que acaba de conocer por su trabajo, su descripción tiene sólo dos opciones: una facha o bien parecido. Que mi padre pueda decir que un hombre es bien parecido les parece una gracia a mi sobrino y a mi hijo. La frase se ha vuelto común en la familia “es bien parecido?”, preguntamos siempre atacados de la risa.

Las señoras telenoveleras hablan con los personajes frente a ellas. Mi papá se pelea con los arbitros o con los referees. Trascendente es su “¿qué marcas, wey?” Y luego me cuestionan a mí los gritos y brincos que pego en el box.

Mi papá es capaz de decirle sin más a una amiga mía que está “muy repuestita” en relación con su peso, pero por otro lado puede ofrecerle medicamento, ayuda con el hijo, “lo que necesites estoy a tus órdenes”. Siempre hemos visto en él una especie de Pedro Picapiedra, es un hombre entre duro y entrañable.

Ahora que mi madre está de viaje es él quien me llama semanalmente, es él quien me pregunta cómo estoy, es él quien me repite: estoy tan orgulloso de ti, no te lo imaginas… pero ahora pásame a mi nieto.

DEL DIARIO DE JANE

(1966)

… I want so much–to be versatile, charming, warm, deep, intelligent, accomplishing something, loving,

fooling around, giving instead of getting, cheery not driven, sure not uncertain, possessing not anticipating,

answers not questions.

I am seething lately

— but it too shall pass.

De Jane: a murder. Maggie Nelson.

UN DÍA EN LA CORTE

Esta historia comienza así.

El 5 de enero de 2012 a eso de las ocho de la mañana me levanté para darle raite a mi amiga Ale al puente internacional. La verdad, levantarse de la cama fue una hazaña olímpica, la noche anterior había tenido temperatura aderezada con tos, estornudos y dolor de oídos. Onda Dama de las Camelias Región 4. Anyway, la dejé ahí y me regresé a casa -pensando, seguramente que iba a llegar, tomarme un té y echarme de nuevo a la cama a sufrir a gusto.

Tomé Río Grande (no se asusten, es una calle). La misma calle que tomo muchas veces a la semana. Tosía, estornudaba, me quejaba. Tosía, estornudaba, me quejaba.  Y en eso: sirena, luz, moto.Un policía me detuvo. Ya saben el terror: licencia, papeles, seguro. Se me acusó de ir a 30 millas por hora (que son como 20 kms/h, o sea NADA) en una zona de 15 mph (sí, existen esas zonas, se llaman zonas escolares). Terminé con una multa y un citatorio en la corte.

Esta mañana fue mi cita en la corte, sí con Juez y todo para revisar mi caso y darle el seguimiento correspondiente. No, señores, las citas en la corte no son como las de la Ley y el Orden (pero se le parecen). Uno no puede entrar con celular, uno no puede hablar, uno tiene que estar calladito y con sus papeles desdoblados (era tanto el énfasis en el asunto que comencé a hacer metáforas al respecto). Había un intérprete, un tipo como de unos 45-50 años, de traje, canoso, la verdad: guapo. Iba de aquí a allá, acercándose y traduciendo para el que lo necesitara.

Yo esperé sentada, luego esperé parada. Vi pasar mi vida, neta. Me llevé el libro de Laura Flynn, pero la neta ni lo leí. El intérprete sin querer me pegó en el hombro: señor contacto visual.

Llegó mi turno. El Juez dijo, Miss Aguilar, what brings you here? y a mí alguien debió decirme que era pregunta retórica porque no me dejó contestar. Do you live in El Paso? yo muy digna estaba contestando: Yes, I am a foreign stude… pero el Juez me dijo que su sueño eran los monosílabos. Bueno, no me dijo eso, me dijo: Just answer yes or no.

Después iniciamos el proceso del regaño. Que si cómo es posible que después de vivir un año y medio ya aquí yo no tuviera Licencia de Texas, que ni Texas ID, que si, que si, que si… poco valió lo que yo tuviera que decir al respecto. ¿De qué hubiera servido de todos modos decirle que aunque sabía que podía tramitarla 1) me daba terror un examen de manejo y 2) me daba terror tener ambos documentos que en mi menteloca son como una afirmación de algo que todavía no sé?

Fine, you will pay $132 dlls, then you will take a driving course, process your Texas Driving License, if you do not fullfill all this in 90 days then you will have a 300 dlls. fine, is that clear? Asentí, contó como monosílabo.

Triste y aliviada al mismo tiempo (mi pesadilla de terminar hoy mismo en la cárcel texana para siempre desapareció) me fui a la fila para lo de mi pago. Entonces, ocurrió: el intérprete se me acercó y me dijo que yo tenía muy bonito acento en inglés, que me manejaba muy bien. Le dije, aventurada yo, que lo había estudiado hace siglos y que era traductora (y lo dije con la misma pena que le añado a mi frase “soy narradora”). Me preguntó qué traducía. Le dije que poesía. Sonrió. Sonreí. Pero nunca podría hacer lo que usted hace, le digo. Sí, es duro, contestó, no por el idioma, sino por lo que oigo a diario.

Arreglé lo de mi pago y con toda sutileza me despedí del intérprete.

Un día en la corte y salgo con 132 dólares menos, la dignidad de conductora echa pedazos y un nuevo oficio.

LO QUE SÉ DE OHIO

  1. Que es el lugar donde Javier Cercas vivió y del que escribió en La velocidad de la luz.
  2. Que una de las más importantes escuelas de escritores, está ahí.
  3. Que uno de mis chistes favoritos va así: un pollito llega a la casa blanca y pregunta por el presidente, le dicen, “estáenohio” el pollito asustado dice, “conmigoooo???!!”
  4. Que al menos dos programas de televisión que me gustaban se desarrollaban ahí: 3rd rock from the sun y normal, ohio.
  5. Que su bandera parece pescadito.
  6. Que tiene una ciudad que se llama Toledo, y mi roommate cuando estuve de intercambio en Illinois lo pronunciaba muy bonito: tolido, decía.
  7. Que ahí está The Rock and Roll Hall of Fame.
  8. Que Gloria Steinem es ohioan.
  9. Que hay un PhD en Translation Studies.
  10. Que me gustaría estudiar ahí.

LISTAS

Yo no sé cómo no me había dado cuenta antes, la verdad es algo sumamente obvio. AMO hacer listas. Están en todas partes de mi vida. Están en mi únicanovelapublicada, están en dos cuentos (uno nuevo otro no tanto), están en post its amarillos en mi escritorio, están en mi agenda, en mi refri, en mi espejo… están en los stickies de mi mac…

Antes estaban en el dorso de mi mano. Pero ya no soy tan chola.

Yo sé, yo sé, créanme que yo sé que es un asunto de controlfreakess grado 1 pero no me importa y si me mandan a un grupo de autoayuda sin problema alguno diré: MI NOMBRE ES SYLVIA Y SOY ADICTA A LAS LISTAS.

 

 

6:45 am

  1. Despertar al hijo.
  2. Volver a la cama unos minutos.
  3. Gritarle al hijo: levántate.
  4. Oírlo vestirse, lavarse los dientes e irse (este hijo es un becario que desayuna finamente en su escuela).
  5. Cinco minutos más en cama.
  6. Levantarse, tender a cama, prender la luz.
  7. Poner la tetera.
  8. Prender la compu.
  9. Iniciar el día
  10. Pues.

tristona

La verdad he estado tristona. Nada irremediable y nada nuevo. A esta tristeza me la conozco bien, sé cómo enfrentarla. No negarla pero tampoco irradiarla. La consiento. Le compré rocky road chocolate ice cream. Le leí “Paula Brown y el traje nuevo de Supermán”, de Sylvia Plath, nuestro cuento favorito. La puse a ver otra película de Lisbeth Salamander. La llevé al gym. La puse dosis de Patti Smith y de Jun Miyake. Le hablé bonito.

“porque no siempre quiero ser feliz” diría Pessoa.

NOTHING, NOTHING, NOTHING

“How do you meditate?” I asked.

“You try to feel your breath and make every thought leave your head”, she said. You think nothing. That’s the hard part”.

I wanted to try, so she let me climb up next to her on the bed. I crossed my legs and placed my hands very gently, palms up, on my knees as she did. I touched my thumbs to my middle fingers like the fat Buddha in the park. I closed my eyes and thought, “Nothing, nothing, nothing”…

Laura M. Flynn, Swallow the ocean, a memoir.

MARÍA

Hay tardes, hay noches, en que algo veo, algo oigo, algo pienso, algo siento y el único lugar en el que me gustaría estar es en una cama de colcha azul frente al televisor junto, muy junto, de María. María mi amiga, mi hermana por adopción, la tía de mi hijo, la madre de mis otros sobrinos. La que me escuchó ese primer día en que yo no sabía que la ansiedad era la ansiedad. La que me sentó en la mesa junto con otras mujeres que, igual de maravillosas, son parte de mi vida. La que me hizo llegar a donde estoy y cómo estoy.

María, la persona con quien me gustaría pasar todostodostodos los viernes por la noche. María la que hoy celebra un aniversario más de su inauguración como madre.