CAMINO SINUOSO

En una parte de la carretera entre Hermosillo y Nogales aparece varias veces un letrero que dice “Camino Sinuoso”, no sé por qué me hace tanta gracia.

Y bueno, el camino de Sonora a Texas estuvo sinuoso. Hubo mucha lluvia y yo iba enfermísima, entre temperatura, garganta (la tengo llena de ampollas por la temperatura), el dolor de cabeza y oídos, etc… este fue un viaje épico, me cae. Tuve que hacer varias paradas y acostarme en el asiento de atrás a dormir un poco. Mi copiloto se portó a la altura de las circunstancias. Hoy decidimos qué temas de la vida sólo se tocarán en carretera.

Decidimos, también, que en cuestiones de amor los dos siempre estamos hechos pelota. El amor, todo indica, es un camino sinuoso para ambos.

SE FUE

El martes se murió la perrita de casa. Teníamos más de quince años con ella. Era una cruza de chihuahua con poodle; una mala cruza, debo decir, era un cuerpo pequeñito-pelos-parados con los nervios del chihuahueño y y y y, pues nada más el apellido poodle porque en nada se parecía a su padre. Se fue llenando de canas y de mal humor. Parecía un asterisco mal puesto.

Era malhumorada, quisquillosa, berrinchuda, pero mi madre la quería profundamente. Ella, como siempre, fue la encargada de darle sepultura. Esta fue mi perrita, mi pequeño tesoro antes de tener a mi hijo. Andaba conmigo para arriba y para abajo. Pero un bebé ocupó su lugar y mi madre se hizo cargo de ella desde entonces.

Nunca se llevó bien con el otro perro de mi mamá, sin embargo unas horas antes de morir el perrito se le acercó, estuvo con ella, le lamía las orejas una y otra vez. Por la noche, cuando se dio cuenta de su ausencia, aulló y aulló.

¿Quién aullará por nosotros cuando nos hayamos ido?

UN, UNA, UN, UNA, UNOS

Un viaje breve pero bello. Una amiga maravillosa. Un abuelo valiente. Una abuela paciente. Unos planes para crecer, para ser. Un aprendizaje más para una como madre, mujer, hija, amiga, escritora.

COMER RICO. CAMINAR LENTO. OBSERVAR MUCHO.

Pues heme aquí después de un viaje maratónico de Texas a Sonora y de Sonora al DF. Estoy sentada en un café que sabe igual en todas partes. Supongo que es una zona de comfort. Traduzco sobre un fotógrafo armenio, escribo sobre Isabel Allende (a regañadientes, de malas), veo gente, escucho conversaciones que no me pertenecen y de fondo tengo a Jun Miyake. Pienso en las vueltas de la vida, pienso en los últimos dos años y en los últimos amores. Pienso en las buenas noticias que he recibido y en los cuentos que he bocetado. Pienso en la fortuna. Pienso, también, que en esta ciudad como dice Natalia no hay más que: comer rico, caminar lento y observar mucho.

Así que, acabando esto, me voy a cumplir esas tres premisas.

HIT THE ROAD JACK

Gorilazz, Feist, Johnny Cash, Edward Sharpe and the Magnetic Zeros, Chai, Grimes, Memoryhouse, Capuccino, Black Sabbath, Angry Birds, Tune-Yards, chicles, sandwich de huevo, Calle 13, Elvis Presley, Thao, The xx, St. Vincent, los Fittipaldis, Jorge Drexler, Radiohead, CSS, un hot-dog, palomitas, coca-cola… un hijo diciendo: qué buena música tenemos.

un poquito de lo ocurrido en carretera.

puedo

Puedo simular ser única pero, en realidad, lo sabes, soy una mujer común con estrafalarias intenciones.

 

Wendy Guerra, Posar desnuda en la Habana

ITZEL

Este fin de semana mi casa tuvo una hermosa visita. Itzel vino a Texas. Itzel volvió a Texas. Itzel es una poderosa narradora, su primer libro Santas Madrecitas es un must read. Viajó desde Xalapa a escucharme hablar de ella y de otras narradoras en mi ponencia sobre la Arquitectura del Derrumbe en el Congreso de Literatura Mexicana. Se quedó unos días en que pasamos del frío al calor (no busquen ninguna metáfora aquí, fue sólo un asunto climatológico) y hablamos y reímos y comimos y nos tomamos fotos y compartimos y bebimos y paseamos yyyy.

Itzel vino a recordarme por qué estoy aquí. Créanlo o no, a veces lo olvido.

EL DE CASITRECE

Uno nace con familias y uno hace familias. No hay más.

Ayer mis mejores amigos en esta ciudad y yo nos fuimos a comer al famoso Carlos & Mickey’s, el de casi trece preguntó cuál era la ocasión, dijimos que el deseo de pasarlo bien. Apenas nos sentamos  y escuchamos gritos y mañanitas que los meseros cantaron a algún cumpleañero. El de casi trece dijo: ese debe ser el momento más vergonzoso, que te canten y todos te vean y tú no sepas qué cara poner. En la mesa hubo un silencio, el silencio de quienes saben que en un rato más eso mismo ocurrirá aquí porque existía ya el encantadordiabólico plan de festejar anticipadamente el cumpleaños del de casitrece pues el mero día de su cumple él y yo estaremos fuera de Texas.

Y bueno, en la mesa todo era risa y charla y de pronto los meseros se acercaron con un globo, con un postre y con las mañanitas. El de casitrece no se veía avergonzado sino conmovido, sus ojos eran lágrimas, su mirada era de sorpresa, su carita roja, sus ganas de llorar, su incapacidad de decir nada, le veíamos el nudo en la garganta a leguas. Nunca-nunca-nunca imaginé que lo tomaría así. Nos abrazamos y las lágrimas no se iban, la emoción se quedó sentada en el pequeño y flaquito cuerpo de mi hijo. Nunca-nunca-nunca lo había visto así. Me dijo gracias, me dijo qué pena y yo que dije que era vergonzoso, me dijo qué hago con el globo, me dijo gracias, me dijo qué lindos todos.

Mis amigos uno a uno lo abrazaron, uno a uno le ofrecieron ese cariño enorme que en tan poco tiempo desarrollaron por él. Mis amigos, hace tiempo, son también sus amigos. Escribo esto y mi jotez me hace un nudo en la garganta de nuevo. Fue tan bello, tan emotivo.

Lo repito: uno nace con familias y uno hace familias. No hay más. A nosotros nos gusta la que hemos formado él y yo y la que hemos formado con nuestros amigos. Les debo la foto, la hermosa foto de un abrazo entre madre e hijo.

SE SOLICITA:

Otra yo para las siguientes dos semanas. La interesada deberá:

ir a la lavandería

terminar una ponencia

capturar y traducir una entrevista de un francés que habla en inglés y habla en chinga

participar en el foro de discusión de una materia en línea

-llevar y recoger al hijo en su baile de la escuela del viernes

-moderar al mismo tiempo una mesa en el congreso de literatura

-leer la ponencia (suponiendo que esté terminada), este sábado

-estudiar para el examen de dramaturgia

-aprenderse de memoria el papel que habrá de representar en algo que llamaremos “obra médica

– y hacer un curso de manejo, también en línea

Sueldo: variable. Horario: intenso.

Interesadas favor de mandar señales de humo pues no hay tiempo ni de leer e mails.