SUPONER A LA SANTA

La casa en El Paso, Texas donde vivió Teresa de Urrea, conocida como La Santa de Cabora, es ahora un bar que se llama Soho. El Soho es oscuro, su decoración es una mezcla de texturas, colores y muebles antiguos. Uno llega a sentarse en una sala, pide una cerveza y se transporta a otro universo. Supongo que la Santa nunca imaginó que su casa se convertiría en esto, pero también supongo que la Santa nunca se imaginó que se convertiría en Santa. Se supone que aquí se casó con un médico y realizaba su propia milagrosa práctica con él. Se supone que aquí también la gente hacía fila por horas y horas para verla. Se suponen muchas cosas, y a mí no me gusta suponer a la Santa. Así que es momento de investigar.

SQUARE DANCING

So, I finally did it. I finally did the two things one is suppose to do in Texas.

1) I bought myself a pair of goodall cowboy boots.

2) I went to square dancing.

Interesting what a pair of boots can bring to your life. Last nite I felt pretty, I felt strong, I felt one of a kind. More important: I felt taller. We went to this place called A Little Bit of Texas. Picture Urban Cowboy (a movie which i havent seen yet, though) but imagine it in the 2012, John Travolta is me.

 

Little bit of Texas is about Lots. Lots of people with boots and hats. Lots of people with beer. Specially: lots of people dancing on the wood floor.

Square dancing is not difficult at all, even finding someone to dance with is not difficult at all, the challenge is to leave the place and say goodbye to music, joy and that texan spirit.

(til next saturday, of course)

Another bullshit night in suck city

Abandono, Adolescencia, Alcoholismo, Enfermedad, Communicacion, Incomunicación, Brechas generacionales, Depresión, Adicción, Relaciones familiares, Padres e hijos, Madres e hijos, Duelo, Memoria, Narrativa, Poesía, Pobreza, Rebelión, Sociedad, Sufrimiento, Sobrevivencia…

Esas serían las palabras que utilizaría para catalogar un ensayo académico sobre Another bullshit night in suck city.

LAS CHICAS ESTÁN POR LLEGAR

Finalmente alguien dulce y genuinamente viene a visitarme a la Texana Tierra. Finalmente alguien viene acá por mí y sólo por mí. Finalmente alguien cruzará el mismo desierto y la misma carretera que he cruzado los últimos dos años para pasar unos días aquí donde todo es igual y distinto, aquí donde estamos creciendo, aquí donde hemos puesto nuestra fe y nuestro corazón. Finalmente dos de mis más amadas amigas tocarán esa puerta y los días se nos irán como arena entre los dedos. Qué alegría, las chicas están por llegar.

un modo más leve y más silencioso de existir

Pues en la hora oscura, tal vez la más oscura, en pleno día, ocurrió esa cosa que no quiero siquiera intentar definir. En pleno día era noche, y esa cosa que no quiero todavía definir es una luz tranquila dentro de mí, y la llamaría alegría, alegría mansa. Estoy un poco desorientada como si me hubieran arrancado el corazón, y en lugar de él estuviera ahora la súbita ausencia, una ausencia casi palpable de lo que antes era un órgano bañado de oscuridad, de dolor. No estoy sintiendo nada. Pero es lo contrario del sopor. Es un modo más leve y más silencioso de existir.

Tanta mansedumbre. Clarice Lispector. Robado de aquí

PÍDETE UNA CREPA

Pídete una crepa le dice la madre a la hija. La hija dice, ¿estás segura, nos da tiempo? Sí, nos da y si llegamos un poquito tarde yo le explico a tu papá. La hija asiente, se acerca a la caja con el dinero que la madre le ha dado y pide una crepa. Regresa con ella, sonriente. Tenía tantas ganas. Aquí nos deberíamos ver siempre, tú pides un café, yo una crepa y hablamos y hablamos y hablamos. La madre asiente pero yo y sólo yo me doy cuenta de que lo que quiere es llorar, llorar mucho. Sólo yo me doy cuenta de que su hija no vive con ella, que tiene apenas unos momentos unos dorados momentos para verla, para estar con ella antes de entregarla a su padre en un martes por la tarde. Sólo yo me doy cuenta de que esa crepa que su hija se come está llena de un amor infinito y dulce como la mermelada que se sale cada vez que la hija corta un bocado.

CASH

Tengo un hijo que canta y disfruta de la música de Johnny Cash.

 

(y eso es todo lo que tengo qué decir hoy).

NADIE, NUNCA

Nadie nunca debería morir. Los papás de uno no deberían morir. Las mamás de uno no deberían morir. Tampoco los hermanos, mucho menos los amigos. Nadie nunca debería sentir ese vacío que sólo la muerte deja.

Pero ocurre.

Bien pincheocurre y cuando ocurre nadie nunca tendrá las palabras exactas para confortar. La muerte de alguien no se puede confortar. Lo malo es que todos, siempre, han de morir algún día.