HEMOS PERDIDO

Hemos perdido las mareas del silencio,
el tamiz de silencio de las hojas,
la forma material del silencio,
el tinte del pensar del silencio
y hasta el pensar del silencio.

 

Roberto Juarroz

VIDABÚS

Subirse al Metrobús en el DF implica el desarrollo de ciertas habilidades. En primer lugar, para uno que es de extranjia está el asunto de dilucidar si se va para allá o para acá y luego cuántas paradas hay entre el para allá que uno decidió y el lugar en donde hay que bajarse. En segundo lugar está la velocidad de subir o bajar y, una vez adentro, sostenerse del tubo o cazar ese único asiento que invita al descanso temporal.

En los últimos meses mi vida ha sido como subirse al metrobús. ¿A dónde voy, allá o acá?, ¿cuántas paradas hay?, ¿cómo me sostengo del tubo?, ¿me siento y si al sentarme se me pasa la bajada? ¿estoy segura de que debo bajarme aquí o seguir derecho hasta quién sabe dónde?

Pero esta semana decidí, decidimos algo. Algo importante. Después de un largo tiempo de esperar el metrobús de la vida, después de un largo tiempo de viajar en él, a veces tomada de un tubo, a veces sentada, voy a bajarme.

Haré lo único que resta por hacer: Inhalar, exhalar y caminar hacia ese nuevo domicilio.

MOTOR Y MOTIVO

Ayer a la mitad de un tarro de cerveza negra y de una zanahoria en escabeche me di cuenta de que lo mío son los libros-cajita. Esos en que para decir lo que se quiere decir se apela a lo que hay: una foto, un poema, una lista, un sueño, la página de un diario, una nota de periódico. Todo vuelto motor y motivo narrativo.

Me gustan los libros-cajita, me gusta encontrarlos en un estante, leerlos y verlos como lo que son un universo contenido. Me gustan los libros-cajita, escribirlos, pero antes de eso buscar el universo que ellos han de contener. Eso ocurrió con el libro sobre mi hermana, un libro que es una cajita que guardo en una cajita, un libro al que me he resistido volver, un libro al que vuelvo y que me he resistido a entregar a alguien para que algo ocurra con él. Ay, el universo.

La periferia de una historia, los objetos, los documentos, las fotografías son el motor y el motivo de ese libro pero creo, cada vez más, que son el motor y motivo de mi vida.

Motor y motivo.

 

ASIDE DE MAGGIE NELSON, APARTE DE SYLVIA AGUILAR

ASIDE

I am copying all these details

from The Michigan Murders, a book

 

that sickens me. Its subtitle

The Most Barbaric Sex Crimes of the Century!

 

Somehow I need to make it clear:

none of these details belongs to me.

________

APARTE

Estoy traduciendo todos estos detalles

de Jane: a murder, un libro

 

que me entristece. Su tema:

¡El Más Barbárico Crímen Sexual del 69!

 

De algún modo necesito dejarlo claro:

ninguno de estos detalles me pertenece.

el hijo, la roma, el centro, la vida

Mi hijo, conocido como el de trece, llegó el domingo. Qué escandalosa alegría verlo, tan alto, tan él. Comimos y después de un frustrado intento de ir a la Marcha nos lanzamos al tianguis de la Roma. Su cara.

Mi hijo, conocido como el de trece, fue conmigo al Centro Histórico hoy. Qué encantador humor tiene. Caminamos, charlamos, comimos, charlamos. Su ánimo.

Escribo esto con una tonta sonrisa de mamácuervo, escribo esto con la certeza de que ser madre, ser su madre, es la vida.

me fui a Xalapa

y fui inmensamente feliz.

vi a mi amiga Itzel, conviví de maravillas con su madre y con su hermana, aprendí sobre el verdadero concepto de comunidad, el nuevo concepto de familia, caminé por subidas, bajadas y verdosidades varias, sentí la lluvia, respiré el aire de la montaña, tomé fotos, escribí en la mente.

el Pico de Orizaba se me escondió, pero en la calle de Olmos vi algo tan o más maravilloso que eso.

DEVASTACIÓN TRADUCIDA

Hoy fue un día duro.

Desde anoche me puse a releer el poemario entero de Maggie Nelson, consciente de que cada vez que lo leo de corrido sin pensar en traducir encuentro algo. Anoche la sección “Order of Events” me quitó el sueño. Por la mañana me quitó el apetito, al mediodía me dejó sin aliento.

Imagínese usted en una mesa de un lindo lugar al aire libre tratando de dilucidar reportes policíacos, descripciones de los cuerpos, detalles sobre cómo se llevó a cabo no uno, sino siete asesinatos a chicas universitarias. Como para venirse abajo, como para perder la fe, como para abandonarlo todo.

Confirmo significados  de palabras como sex-offender, gap, disembodied, bleary, charred, scour, casket, sequestered, slain…

Lo dicho: como para abandonarlo todo.

Pero no, precisamente por eso, por lo que ella escribió, por lo que yo quiero traducir, por lo que es, esta devastación debe ser traducida.

BAILAR SALSA Y LAS NO RELACIONES

Hoy Obed vino a verme (si no sabe quién es Obed, lea el pie de nota) y caminamos y hablamos (cuánto se pude decir al recorrer Reforma enterita y el centro enterito) y de pronto comenzamos a hablar de bailar salsa, de cuánto le gusta a él, de lo imposibilitada para eso que estoy yo. Le decía que me es difícil bailar con otra persona porque:

  1. me pongo muy rígida.
  2. no me gusta que me lleven, sino llevar.
  3. miro al piso de nervios
  4.  no me permito que todo fluya.

No había terminado el punto tres cuando yo solita llegué a la conclusión de que exactamente igual me pasa en las relaciones (o las no relaciones). Y me daba risa, sí, también le dio risa a él (supongo). Nos despedimos y la lluvia recomenzó y me mojé toda todita y caminaba por reforma mojada toda todita pensando en eso, solamente en eso. Pero no estaba triste ni enojada, estaba nada más.

Me metí al cine, quesque para resguardarme de la lluvia y no pensar tanto, pero claro que las epifanías, al igual que los destinos,  te mandan una película para cuando decides ignorarlos. Y la película (si usted quiere saber más de la película, lea el pie de nota dos) iluminó un poco mi neblina emocional. Se acabó y no me podía levantar.

Afuera seguía lloviendo, caminé y llegué a casa toda ensopada pero llegué, eso sí, dispuesta a bailar mejor salsa y a tener mejores relaciones (o no-relaciones) (si quiere saber de mi concepto de las no relaciones, mande un mail y le mando una síntesis).

 

1 Obed es mi amigo de Cuernavaca y es mi amigo porque así lo decidió él, leyó Una no… y me mandó un correo y luego yo le contesté y un día nos conocimos y en el inter hizo una hermosa canción basándose en un cachito de la novela (aquí el link, por si usted es curioso).
 
2 La peli se llama Elena (creo que es rusa, lo siento no sé reconocer ruso en audio) (tampoco escrito) y es sobre una mujer que ama mucho y al mismo tiempo no tanto. cree que tiene relaciones sanas pero en realidad está lejos de eso.

escindida

Ayer mandé a Laberinto un texto que el siempreamable José Luis Martínez me pidió. El objetivo: hablar de la experiencia de vivir en el exilio. Nunca había pensado que mi estancia era un exilio, después de un par de horas y tés tecleando y pensando me di cuenta de que probablemente sí, lo mío es un exilio.

El texto, se publique o no, resultó un ejercicio dulce y amargo al mismo tiempo. Ese recuento entre emocional y racional sobre lo que una decidió sobre la vida de una.

Una terminó el texto escribiendo -y admitiendo- que se encuentra escindida. Un pie aquí, un pie allá, ¿el alma dónde?