Lo que ocurre después de que ha escrito y publicado un libro. Es decir, una se entera gracias a sus amigos, profesores, familia qué se siente leer el libro que una escribió. Pero en realidad una vez que el libro parte a otros lugares y a otras manos, una no sabe cuál es su destino.
Ayer fue un día sumamente especial, es imposible que quepa en este espacio toda la emoción que sentí porque ayer fui a seguirle las pistas a mi libro, fui a conocer a un grupo de lectores que en mi vida había visto y a quienes, al cruzar palabras, sentí conocer de toda la vida. Nadie, nunca ha sentido lo que yo experimenté ayer. Nadie comprende ahorita mi deseo de estar de vuelta allá y no acá. Nadie sabe todo el circo, maroma y teatro que haré para volver para pasar más de unas pocas horas, todo lo que haré para que esa sea mi otra cosa, para llegar y sentarme en la que llamaré mi mesa, para pedir lo que llamaré mi mesa favorita, para esperar que Obed, Pris o Adolfo se sienten conmigo para platicar de todo y de nada.
Supe que ellos se sintieron contentos de conocerme y no les dije que yo, yo me sentí honrada.
