Hoy tuve eso, todo eso. No en ese orden, porque al cabos que el orden de los factores no altera el producto. Hoy tuve una epifanía, una premonición, un berrinche, una confesión y un gran plato de arroz salvaje preparado en la estufa que tiene dos fragmentos de hot cake seco.
PUES LO HICE
Después de darle vueltas al asunto y al monedero, me inscribí en un estúpido gimnasio. Los odio, de veras que los odio. Con toda su parafernalia de la ropa y la forma de caminar y la actitud de véanme voy al gimnasio y sha la la. Pero ni hablar, caminar y unas cuantas abdominales no bastan. Además el lugar a donde iré ofrece clases de yoga y he ahí el porqué de mi radical decisión. No sé cómo me vaya, hoy será mi primer sesión. Si no saben de mí en varios días, llámenme, no vaya a ser que sea un cuerpo tieso y mosqueado en mi casa y nadie se haya dado cuenta.
Feist – 1234 –
ya sé ya sé, traigo feistitis
broken social scene-Anthems For A Seventeen-Year-Old Girl
con Feist, of course.
QUÉ SIMPLE YO
…que me acabo de dar cuenta de que Feist cantaba con Broken Social Scene en el disco You forgot it in people que es de uuuuuh el dosmilpoco. Su voz y los guitarrazos y taquetazos distintivos de BSS. Es más, ya mejor dejo de escribir y me pongo a oírlo de nuevo.
YOU
You are not only back, back in the city.
You are back. Back, back. In you, the all you.
I saw again that glimplse of you in you. Oh, you!
No one is as happy as me now.
For you.
LIMPIAGENERAL
Ayer hice la fase 1 de lo que he llamado LIMPIAGENERAL. No se trata únicamente de sacudir, trapear y barrer (no se preocupen sólo el orden lo puse como me dio la gana pero juro que barrí y luego trapee y no al revés). La LIMPIAGENERAL implica comenzar a deshacerse de objetos que tienen siglos en casa, que no se utilizan, que ocupan lugar y que estoy cansada de ver. Por lo pronto he llenado tres bolsas de plástico. Entre plastiquitos de esto o de aquello, cremas que caducaron en el 2005, botellas prácticamente vacías de body lotion o de pintura de zapatos, papelitos con anotaciones que perdieron validez, brochecitos, partes indescifrables de muñecos desaparecidos, las bolsas fueron engordando. También saqué dos pantalones y una falda que creo que no me pongo desde el 2003 (y que conste que no es porque no me queden porque sí, me quedan) y espero en un rato más entrarle a blusas y camisetas.
BLOW A BALLOON
One day, Thomas told me: “Buy a balloon.” It was one of the therapies recommended by Thomas, my friend and my physician, later to become a doctor in the neuropsychiatric unit of the Charité Hospital in Berlin. Every time I felt anxiety coming on, every time my breathing became irregular, breathing deeply and quickly, puff, puff, huff puff, and as I blew up the balloon, I would bring my breathing back under control. It was one form of breathing exercise designed to facilitate hyperventilation, in order to prevent a panic attack occurring even after the breathing had begun to be irregular. Thomas used to look at me absently with gloomy eyes where green and gray were intermingled. Even now, they are still the most irritating, sad eyes I ever saw, that ever looked at me. I blew up several thousand balloons.
NOSOTROS
Nuestra perspectiva, a modo de una cámara invisible, va captando, uno tras otro, todos los objetos de la habitación, los reproduce con detenimiento, tomándose su tiempo. Somos unos intrusos, anónimos e invisibles. Miramos. Aguzamos el oído. Olemos. Pero físicamente, no estamos presentes en el lugar, no dejamos rastro. Respetamos las reglas de los genuinos viajeros a través del tiempo. Observamos pero no intervenimos…
After Dark, Haruki Murakami
LIFE with CAMERON
Tenemos poco más de tres semanas con ella. Es muy dulce, cariñosa. Admito que al principio la semántica no me dio para dilucidar qué quería decirme cuando me ponía la pata en la pierna o la levantaba al estar frente a mí. Resultó que esa es su forma de decir “acaríciame”. También (si le da la gana, claro) le dices “pata” y la entrega gustosa. Le dices “vuelta” y se acuesta y se echa de panza (de nuevo, sólo si se le da la gana). Muchos me advirtieron sobre lo traviesos, inquietos y rompecosas que podían ser los dálmatas. Nada de eso ha sucedido. Comienzo a sospechar que dentro de ese cuerpo (y esa dentadura) de perro de año y medio se esconde una dálmata muy madura y elegante. No ha manchado el piso, no ha mordido algo que no sean sus croquetas. Creo que sólo la hemos oído ladrar unas tres veces. Las caminatas todavía son un poco engorrosas, a ratos parezco su papalote y a ratos sí parecemos la dueña y la mascota (iba a decir la madre y la hija pero no sé si la sociedad protectora de animales permite esos títulos). La pata sigue siendo un problema, todo indica que no se trató de un accidente sino de un problema de nacimiento, algún tendón débil de nacimiento o algo así. Este sábado su veterinaria (que es simplemente maravillosa) nos dirá su veredicto. Por lo pronto tiene terapias de calor, pomada y hasta de reiki. Hace años que no tenía una mascota y que no sentía este tipo de attachment por una. Me rechinan los zapatitos por venirme a casa saliendo de la oficina, me gusta estar sentada en la sala o tirada en mi cama y que ella esté a un lado de mí acostada o sentada pero echándome esos ojitos que sólo una Cameron puede tener.
