LA SANGRE

Estaban en la misma cama, madre e hijo. El hijo dormía inquieto, un poco de fiebre, sudor, pesadillas. La madre dormía inquieta, checaba la fiebre, quitaba el sudor, acariciaba un poco para contrarrestar las pesadillas. De pronto, en el momento de mayor quietud, cuando ambos cuerpos habían cedido al peso del cansancio el hijo despertó sobresaltado, ¿cómo es que las mujeres, una vez mamás, aprenden a escucharlo, sentirlo, inferirlo todo? La madre prende la luz y se encuentra con la sangre, en la cara, en las manos, en las sábanas, con el espanto del hijo al saberse así. De inmediato a calmar, a detener el flujo, a limpiar manos y rostro.

Cuando el episodio terminó, poco poco los dos permitieron que cuerpo y mente volvieran al descanso.

La mañana inició como cualquier otra, una mancha de sangre en las sábanas, no acaba con la rutina.

ESTE BLOG

Entra en receso. El facebook también. Tengo a un personaje sentado en una alfombra esperando a que yo decida darle voz y movimiento y no puedo distraerme con el bendito interné.

Me reporto en cuanto pueda.
Saludos,
Yo.

NIÑO BOMBA

Dentro de nueve días cumple 10 años mi pequebú, el chaparrito del naranjo, peloslacios, ojos hermosos, el niño bomba que prefiere plastilina mosh y café tacuba sobre high school musical y que hace poco, preocupado, se preguntó si ya sería momento para decidir cómo ser en la vida.

D I E Z AÑOS.

Ya se discutió sobre la forma de celebración y llegamos a un buen acuerdo. Sus dos mejores amigos, su primo y él en una tarde de boliche que remate con pizza. Atrás quedaron la piñata de batman, de winnie pooh, del hombre araña, de monsters inc. Atrás quedaron los converse que parecían aretitos, las camisetas rojas o azules. Llegaron los tenis casi del tamaño de los míos (cosa que no es difícil a decir verdad), las camisetas negras, la guitarra, el ipod (ya dije, con plastilina mosh y café tacuba), el momento de decidir cómo ser en la vida. (No me ha dicho cuáles son las opciones).

Diez años y apenas parece ayer cuando aquí mismo yo hablaba de él y le llamaba el casi seis, el seis, el seis y medio, etc., etc., ETCÉTERA.

(coloque aquí usted un suspiro de madre abnegada)

AB VINO A SY


Finalmente vino de visita. Nos sentamos a platicar largamente, a compartir las coincidencias, discutir las barbaridades, a compartir mitotes e intercambiar las experiencias de viajes pasados y venideros. 

Ab vino a Sy.
Ab trajo luz, mucha luz, bella luz.
Como la luz de esta foto o de este lugar.
Gracias, tú.

NO LO QUERÍA DECIR PERO…(update)

Qué bueno que se acabó febrero. Aprendí mucho sí, gracias por participar pero adiós, ¿eh? Comienzo marzo con Hövel y Hellinger a mi derecha, Lispector a mi izquierda y la novela de frente.


UPDATE: Después de un breve e intenso sondeo todo indica que no soy la única persona en el mundo que piensa que febrero fue un mes difícil. Fiuf y retefiuf.