A PROPÓSITO DE AFORISMOS

El 11 de noviembre voy a presentar un Diccionario de Aforismos, un trabajo bárbaro que realizaron Irma Munguía (a quien considero como la sanadora de la redacción y la gramática) y Gilda Rocha (autora de la única antología de literatura sonorense que he leído de pe a pa). El diccionario es una delicia. Es la mejor manera de aliviarse de lo que sea. Por eso a propósito de aforismos dejo aquí uno proveniente de los diarios de Salvador Elizondo:

“El placer es lo que no está previsto”.

Placer no previsto: un diccionario.

Y EL JUEVES…

la otra mitad de mí cobró la cuenta del miércoles. Amanecí con temperatura, con el cuerpo pesado, adolorido. Dolor de cabeza infernal. Me levanté, comencé a arreglarme pero luego me di cuenta de que no la iba a armar. Hice los arreglos necesarios, actividades vía electrónica para mis alumnos, avisar al jefe, etc., y me devolví a la cama. Me levanté de nuevo como a las once con un zumbido bárbaro. Tocaron a la puerta (nunca estoy a esta hora, ¿tocarán a la puerta cuando no estoy?). Un hombre bigotón me dijo que mi recibo de agua estaba vencido, que venía a cortarla, no valió la pena enseñarle que en el recibo decía: fecha de corte, 27 de octubre. La tengo que cortar, me dijo, tiene dos recibos vencidos. Dos. ¡Dos! Siempre olvido pagar el agua. No sé si fue mi cara afiebrada o entristecida pero me dijo, le doy hasta las 12 para pagarla y se fue. Como pude hice piyama a un lado, me envolví en pants-camiseta-tenis y me lancé a pagar el agua al Oxxo más cercano. Pero en el Oxxo más cercano el lector de código de barras estaba en mi contra y no pasaba, no pasaba, ya eran las 11:47… Yo no sé si fue mi cara afiebrada o entristecida pero la cajera rompió la regla y con un desarmador quitó el vidrió del lector y voilá pude pagar el agua. Volví, colgué el recibo en mi toma de agua y me volví a la cama pensando, ¿qué tal que hoy no hubiera tenido fiebre, el cuerpo dolido y la cara entristecida?

Ay, el jueves.
Me voy a la cama.

LOS MIÉRCOLES

Los miércoles tomo un curso. Ni siquiera podría explicar de qué o para qué. A la larga, las explicaciones están de más. Siempre están de más. Lo importante, sin duda alguna, es que los miércoles es el mejor día de la semana. Es la mitad de la semana. La mitad de mí. La mitad que no es maestra, ni escritora, ni hija, ni madre. La mitad que es Sylvia, sólo Sylvia. Eso pensé hoy mientras manejaba el miércoles oyendo a Sigur Ros.

UNA

Tiene que confirmar hoy o mañana a más tardar si una presenta Una en esta ciudad a principios de noviembre. Y una no puede confirmar nada porque no ha podido contactar al uno dueño del lugar donde una quiere presentar Una y una no tiene noticias del tiempo que le tomará a la editorial enviarle más libros de Una a una… porque no se puede presentar un libro sin libros (sí, ya prácticamente me acabé los libros).

Una, no sabe qué hacer.
Una quiere presentar pues tenía un plan con la capitana y la diseñadora y ya hasta iba a aprovechar la visita del texano para que todo saliera maravilloso, pero una, como ya ha dicho, no sabe qué hacer.

LA LETRA D

Dako brinca a la fama (o algo así). Participó en una propuesta de un tal Bittbox para que entre varias personas se diseñará una tipografía distinta, creativa, graciosa, etc., etc. A cada quién le tocaba una letra y para hacerles corto el cuento el Dako se puso a diseñar la D y voilá, quedó incluído en el alfabeto tipográfico.

Aquí pueden ver todas las letras.
y usted, ¿qué letra hubiera querido diseñar?

SOSPECHO

Que el gas en mi casa ya se está terminando. Que olvidé pagar el recibo telefónico. Que la hierba del patio ya está crecida. Que se está juntando ropa sucia. Que perdí una blusa morada que me gusta mucho. Que ha llegado la hora de comprar estambres. Que necesito ponerme a escribir asuntos más importantes.

SÁBADO

De total y franca relajación. De la cama a la cocina, de la cocina a la cama. Control remoto en la mano y almohada bajo el brazo.

Pocas veces, pocas veces.