EN UN LUGAR DE UN AEROPUERTO, DE CUYO NOMBRE NO QUIERO ACORDARME,

no ha mucho tiempo que esperaba una “escritora” de las de lanza de astillero (whatever that means in these days), lap top antigua, sin rocín (ni flaco ni galgo corredor). Un vaso de algo más crema que café en serio, sonámbula las más noches, duelos y quebrantos los sábados, añorando los viernes, alguna carneasada los domingos, se consumía a partes en una silla dura de un aeropuerto duro. El resto della concluía que la vida era una cosa rara-rara, tan rara como la gente que la rodea que también tiene audífonos, que también, seguramente ve el mundo de manera rara-rara pero que, en definitiva, no escucha la música que el no ipod de la Buba heredó a esta Quijana que escribe y piensa, ora en el post, ora en el libro, ora en la vida.

De complexión pequeña, de cabello oscuro gracias a Garnier, enjuta de rostro (again, whatever this means), gran madrugadora y enemiga de la suciedad en la casa. Recia y débil a la vez ahora que, dicha Quijana no deja de pensar en que los treintaycinco se frisan a su vida, galopan minuto a minuto, hora tras hora para llegar y quedarse. Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración della no se salga un punto de la verdad.

Porque la verdad, como el adjetivo, cuando no embellece, mata.

Y así, la Quijana sonorense, en espera de su avión a tierra colimense, piensa y teclea, teclea y piensa (más lo segundo que lo primero y luego el resultado es una cosa como esta) deseando que la pila no se acabe o que, bien, encuentre un lugar donde la electricidad sea más bondadosa que cualquier Dulcinea.

UNA SE VA A COLIMA A NO HABLAR DE ESTO

Última, última, última presentación del año de Una no habla de esto en la, completamente desconocida para mí, ciudad de Colima. No sé si alguien de Colima me conozca (a mí, al blog o a mi hijo) pero de ser así, por Dios asistan porque no tengo idea de quién irá a ver la presentación del libro de una sonorense del desierto en el verdor de la selva colimense (¿hay selva? ¿se les dice colimenses?).

Viernes 19, 11:00 hrs.
Facultad de Letras y Comunicación de la
Universidad de Colima
Gregorio Macedo 333
Colima, Colima

HOME

After a thunder trip to the shopping world in the first world, come back to the place that little maybe, too little maybe but that it ALL belongs to you.

There is no place like home, you think and you type while looking around from the computer desk.

OBJETOS QUE NO SE COMPRENDEN DEL TODO, PARTE 2 (colaboración de La Gali)

Les paso el código del baño de hombres, según me lo explicaron mi mejor amigo y otros ahí, víctimas de mis preguntas impertinentes:

1. Siempre se deja un espacio entre “bañistas”. Si hay tres mingitorios–orinales o como se llamen–y dos compas, entonces el de enmedio – el orinal/mingitorio- deberá estar desocupado; si hay tres compas se sigue la misma regla, solamente que el que sobra-el compa, no el mingitorio- se mete a un baño.

2. Los hombres van al baño y no hablan para nada, una cosa monacal el asunto. O como dijo Julio, “ir al baño es como subirse a un elevador: mirada al frente todo el tiempo y nada de andar sacando platiquita”.

3. Lavarse las manos es opcional. Nadie te juzga por no hacerlo.

4. Si vas entrando al baño y hay alguien conocido haciendo de la suyas, no lo reconces hasta que éste haya terminado con lo suyo y se cruce contigo en la salida. No hay saludo de mano por aquello de la regla 3.

5. Nunca, absolutamente nunca, se mira o se hacen comentarios sobre penes ajenos – vale aclarar que tampoco del propio. Esta última regla aplica dentro y fuera del baño.

6. Si van al baño de a dos o tres compas –cosa rara ya que “es cosa mujeres”– estos pueden entrar platicando pero en el momento en que uno de ellos pase al baño se aplican todas las reglas anteriores.

Espero haber sido de ayuda. Ahora si me permiten, les comparto algo que nunca jamás comprenderé, no es un aparato, es un objeto de consumo: las hamburguesas de Wendys con el pan redondo y la carne cuadrada. Es completamente imposible comerlas como se debe.

Escrito por La Gali
Con participación furtiva de: Sylvíssima.

CONVERSACIÓN DIFÍCIL (dos niños y una "adulta" discuten sobre temas sociológicos)

Niño 1: ¿Te dejan mucha tarea?
Niño 2: A veces sí.
Niño 1: A mí me dejan mucha tarea y lo peor es que a veces la maestra ni la revisa.
Niño 2:…
Niño 1: El otro día nos dejaron los números del 3000 al 4000
Niño 2: (hace cara de espanto) mi maestra por lo menos no hace eso.
Adulta a niño 2: ¿y te gusta tu escuela?
Niño 2: Pues sí, ya tengo tres años ahí.
Niño 1: ¿Y tu maestra es feminista?
Niño 2: ¿Feminista… qué es feminista?
Niño 1: Que piensan que las mujeres siempre tienen la razón.
Adulta a niños 1 y 2: no, feministas son aquellas mujeres que luchan por la igualdad y los derechos de la mujer.
Niño 2: A ver, danos un ejemplo.
Adulta: (piensa) Pues,mmmh, por ejemplo si a una mujer no le quieren dar un empleo simplemente porque es mujer entonces las feministas…
Niño 2: ¿Y hay feministas hombres?
Adulta: Esa es una buena pregunta
Niño 1: espera y… ¿hay masculinistas?
Adulta: Esa es otra buena pregunta.
Niño 1 o Niño 2: pues contéstalas

(para ese momento, la adulta que aquí suscribe tenía ganas de que la mamá del niño 2 o cualquiera de las tías de ambos niños estuvieran cerca y con respuestas)

ONE SICK WOMAN

No sé si enorgullecerme por mi creatividad o avergonzarme por mi adicción.

Anoche soñé un capítulo completo (músiquita del principio y créditos al final incluídos) de Dr. House. Y no, no señores, no se trataba de un capítulo que yo hubiera visto. Mi sueño era un capítulo inexistente, uno que no se ha escrito, uno salidito de mi imaginación. Un capítulo completo y congruente, un capítulo que seguía perfecto el estilo y formato del programa (ya sé que eso no es tan difícil porque a pesar de que me gusta mucho sí puedo admitir que se repiten en la fórmula y, por lo tanto, yo tampoco tengo crédito pues repetí la fórmula).

Así que anoche Dr. House ocupó mi mente, lo cual deja muy claro que soy one sick woman (malditos antibióticos).

OBJETOS QUE NO COMPRENDO DEL TODO, PARTE 1

Están en los baños públicos. Son esos aparatos pegados a la pared donde está el papel para secarse las manos. Véamoslo de este modo. Usted se pone jabón y abre la llave (espero que sea así y no al revés porque eso significaría que usted gasta más agua de la necesaria) (fin del comentario ecologista y preocupado por la sostenibilidad del planeta), continuemos, ya con el jabón usted se lava las manos (esperemos que bien) y cierra la llave. Luego, usted se ve obligado a mover sus brazos hacia arriba para jalar de la palanca que le ofrecerá la cantidad de papel necesaria para secarse. Ese movimiento implica, obligatoriamente, mojarse el o los antebrazos, puesto que si hay agua en sus manos (sin importar la cantidad) ésta habra de recorrer su piel. Por lo tanto usted termina secándose no sólo las manos sino también los antebrazos.

Tengo años haciendo eso de manera instintiva. Seco manos y antebrazos cada vez que me lavo las manos en un baño público (que, por cierto, cuente con dicho aparatejo) y hoy me he preguntado, ¿cómo es que nadie ha inventado otro aparato digamos más práctico que este? Sí ya sé que existen esos otros que uno aplasta y de donde sale aire caliente-secador de manos (y antebrazos) pero, ¿cómo es que nadie ha hecho nada al respecto?

En fin. Lo tenía atorado en la garganta y tenía que decirle, este es uno de los varios aparatos que no comprendo del todo.

A FALTA DE GANAS DE ESCRIBIR

un cachito de Interpol que esta mañana dijo:

Show me the dirt pile
And I will pray that the soul can take
Three stowaways
In a passion it broke
I pull the black from the grey
But the soul can wait
I felt you so much today…

EDFEDBA

Buy edfedba.
Tos. Mogos. Eztodnudos. Calentuda. Dolod de oídos.

Encamada encamada encamada.

ropa sin lavar, seis ensayos sin calificar
y de la casa, ni hablar.

ed fed ba.