10 PM

Después de casi tres meses de echarme a la cama en o más allá de la medianoche ayer me vi obligada a hacerlo a las 10 pm. Hubiera sido antes pero estaba picada viendo capítulos de la cuarta temporada de Grey’s Anatomy (porque mientras todo el mundo la vio el semestre pasado yo pos no). Amanecí fresquita como una lechuga. El hijo también se durmió a esa hora, no sin antes tener su episodio de verborreo nocturno sobre personajes de anime japonés y caballeros medievales (guárdese sus comentarios sobre la curiosa combinación, es un tema delicado para el susodicho). El punto es que ya son más de las once de la mañana y no he bostezado, tampoco siento que cargo el sueño de todos los de la colonia. Pero no sé, después de las 3 pm TODO puede cambiar.

p.s. prometo pronto dejar de escribir de horas y horarios.

6:20

Llegué a mi oficina a las 6:20 am. Primer día de clases. Me preparé el cafecito. Prendí mi compu, imprimí un par de cosas. Revisé mis listas en internet. Oh, sorpresa, se anotaron en varias de mis clases ex-alumnos de la prepa. Durante el día, aparte de ver de nuevo a alumnos que hace siglos que sólo de lejos tuve visitas, muchas visitas. Alumnos que decían “me inscribí en su clase” (y una no sabía reconocer si ese tono era de alegría o de amenaza para con una), alumnos que decían “se me cerró el grupo, no me pude inscribir con usted” (y una sentía un tono de ligera melancolía pero también una puede habérselo imaginado).

Y entonces a las 3:39 de la tarde, después de una larga jornada una tiene ganas de irse a casa y de continuar los bostezos allá pero una, también siente algo bonito, muy bonito a pesar de que ya es inicio de semestre y las vacaciones have gone with the wind.

TRIP TO THE SEA and THE COMPANY

Had the most beautiful trip to the sea.
The driving, the diving, the swimming, the holding, the beering, the laughing, the talking, the eating, the sleeping alone and waking up with a sea star on the side, the eating and the drinking again.

The driving back.
The slight rain.
The company.
Your company.

PUES YA

Ya se nos acabó el numerito, ya se nos acabó el silencio del campus y el autismo de la oficina. Hoy es el último día sin estudiantes. El lunes, como manada, llegan. Y ya sabemos que cuando llegan, llegan con todo. Nos quedan dos días, dos días para prepararnos psicológica, emocional y físicamente para los próximos cuatro meses.

(y la verdad, no sé pa qué le hago al cuento, es cierto que ser maestra es una joroba pero la verdad es una joroba en la cual me divierto mucho) (excepto cuando la joroba implica calificar tareas, exámenes y sacar promedios).