AYER

Como colaboradora externa (y solidaria) del Interdisciplinario La Línea, monté mi primera exposición. Las fotos no eran mías y la idea no era mía. De hecho ni el martillo era mío. Sólo me tocó fungir como colocadora de casi la mitad de una serie titulada “Transfemmes”. Estuvo suave, a pesar de que nos topamos con varios peros al final a las 7:05 de la tarde, y 55 minutos antes de la inauguración, logramos terminar.

Luego llegó el vino, el ambigú de vegetales y panecitos con mole, las galleticas en forma de penes y pezones que alguien tuvo a bien traer, las múltiples felicitaciones a Jenny, Manuel Meza, Carlos Murrieta, Venecia, Violeta , Nadya, Capi, Juan Amparano quienes ofrecieron una rica, colorida y diversa muestra de fotografía, pintura y escultura. Puuunto y aparte la Instalación del Morris.

La crónica fotográfica estuvo a cargo del Bena Ssini (ahora sin tatuajes, sin pistola y lo que es peor, sin dólares) y de Elsa Cornejo quien se aventó buen trabajo coordinando todo DIVERCIUDAD.

Hoy siguen los eventos, Jenny del Interdisciplinario La Línea de Tijuana B.C. dará una charla a las 5 pm en La Galería Café.

RECOMENDACIÓN


Atención lectores y autores. Está en línea el primer número de Narrativas, revista que se antoja deliciosa. Échenle un ojito.

SICK

Parece que ésto es por turnos.
Ahora el enfermito es el de siete.

🙁

CICATRICES

Tenía todo el cuerpo cubierto por tantas cicatrices que parecía un mapa en el que las líneas fronterizas se hubieran dibujado una y otra vez, el resultado de batallas cuya conclusión nunca era definitiva. Durante algún tiempo sollozaba día y noche. Luego calló y no volvió a llorar jamás.

Jamaica Kincaid, La autobiografía de mi madre.

TIME-KEEPER

Yo tampoco uso reloj. Pero a diferencia de otras (en Rosarito) yo sí soy una presa del tiempo. Odio llegar tarde, odio que lleguen tarde, odio no saber qué horas son. Ésto, of course, me obligaría a usar reloj y no cualquier reloj sino un reloj de poca madre, exactísimo y monísimo. ¿Por qué no lo hago? Porque los detengo. Yo no sé qué tengo yo pero no hay reloj que me haya durado más de dos meses. Comienzan bien, tic tac con sus lindas manecillas y luego pum, se detienen. Juro que no me baño con ellos, ni lavo los trastes con ellos y mucho menos hago karate con ellos (por cierto, yo no hago karate). Tampoco duermo con ellos (odio el tic tac justo cuando voy a dormir).

He desarrollado una teoría al respecto: tengo el poder de detener el tiempo, es decir, relojes.
Soy como Powder, el tipo blanco de esa película, que tenía un extraño magnetismo y doblaba y acercaba cucharas hacia sí. Pero yo no doblo cucharas, ni rompo un plato (well…), yo: detengo relojes.

No sé para qué demonios me sirve ésto que nada tiene de don. Pero en cuanto lo sepa, se los diré. Por lo pronto me daré a conocer en el submundo como la Time-Keeper, ¿o debería ser dis-keeper?

Moraleja: nunca me regalen relojes.

VIDAS

Hay vidas que cuelgan de una pared. Vidas que, aparentemente, están ahí para adornar, embellecer pero que en realidad saben, como todos los que las observan, que no son sino un cuadro torcido, un cuadro que nadie se acerca a enderezar, ya sea por pereza o por la posibilidad de que éste, simplemente, se caiga y rompa el cristal que lo protege.

¡YA!


Nuestro Bruno ya salió del hospital. Él y su mamá lucen un poco más flacos y más apagados que en esta foto pero sabemos que pronto, prontito, lucirán tan radiantes como siempre. Dice la mamá que gracias por los mensajes/llamadas.

LA TIERRA (y sus dimensiones)

Hay veces que pienso que Cristobal Colón no analizó bien las cosas. Hay veces que pienso que todo era cierto que la tierra, en realidad, es plana. Plana plana plana plana y que si caminas hasta su límite: te resbalas.

Pero hay veces que pienso que Colón era un bato muy listo. Hay veces que pienso que la tierra en toda su redondez no es sino interminable y recorrible.

(Qué daño hace que tú te hayas ido el domingo, tuve demasiado tiempo para pensar en la tierra y sus dimensiones, es decir en todo y en nada).