LA RETIRADA (y editada)

Hay momentos en que lo mejor es hacer la retirada. Admitir que uno ya nada tiene qué, ni quiere, hacer. Tomar sus cosas (o no tomarlas) y marcharse, desaparecer un poco de las redes, de las calles, de los lugares comunes. Establecer distancia. Y ser infinitamente feliz en otro lado.

Este blog, también, ya está en retirada. Necesita descansar y quien lo escribe, también.

Gracias y el almatoda a todos.

LA VIDA ES MUSICAL

Sabemos que la vida es musical. Sobre sus temas fundamentales, sobre sus “frases” más intensas, no le gusta detenerse. Se limita a dárselas a uno a hurtadillas, a señalárselas apenas.

Giorgio Bassani

QUERIDO SOL, NO LO DIGO YO…

Lo dijo Shakespeare:

…”nadie sabe
cerrar el cielo que lleva hasta ese infierno”.

Pero lo que sí digo yo es: ya cierra el cielo o el infierno que te tiene con el alma como hilacho.

Atte. Luna

(y ahora ponte a leer o releer el soneto 129)

EL DROPBOX, EL TWITTER, LA BLACKBERRY Y AY AMÁ POR QUÉ ME HICISTE TAN REBRUTA PA LA TECNOLOGÍA

Que yo pierda la capacidad de asombro será tan fatídico como si perdiera el deseo de comprar zapatos cada quincena (ojo, no dije que los comprara, sólo hablo de tener el deseo de hacerlo). Desde hace unos meses (y por sugerencia primero de mis ahora ex-alumnos y después por mi amiga Roedora) saqué cuenta en Twitter. Descubrí a gente que ya conocía, a escritores-compas pero lo mejor de todo: descubrí personas que no sabía que existían en el mundo, que radican en esta ciudad y que son la mar de risas y buenavibra. Así es la sylvíssima tiene nuevos amigos. No sólo eso, estos nuevos amigos la capacitan constantemente (y sin reírse ni emitir juicios) (al menos no en mi cara) para utilizar cuanta aplicación sea posible. Voy en buen camino en términos del uso efectivo de mi mac y de mi whiteberry por ejemplo. Not to mention, la gran cantidad de regalos que afortunadamente recibo desde que abrí mi dropbox. Ah y la gran seguridad que me da ahora utilizar mi llavecita de lastpass. 

Todos los días algo me asombra, todos los días alguien en esa pantallita me hace reír, me comparte algo, todos los días mi capacidad de asombro se alimenta. Si mi madre entendiera un poco el nivel en el que yo estaba y el nivel en el que por el momento voy, estaría orgullosa. Pero no, mi mamá no sabe qué es una app, si oyera esa palabra a lo mejor pensaría que es una leperada.
Y así, el dropbox, el twitter, la blackberry y sylvia aprenden a diario algo nuevo.

PLAYBACK

Estas últimas semanas he estado como loca de trabajo, pendientes, cambios. Digamos que el año comenzó decidido a que yo fuera toda la yo que puedo ser. Más clases y clases nuevas. Nuevo puesto. Nuevo hogar. Más responsabilidades. Y sin embargo me siento así entre contenta y buenas noches. Es como haber estado varada por mucho tiempo y de pronto sentirse requerida por la tierra. Pero hay días en que, lo juro, me dan ganas de hacer playback. Hacer como que me muevo y como que hablo pero que alguien más realice las actividades, como la que tendremos hoy y que será maratónica.

Pero no estoy ni preocupada ni de malas, no señor, ya estoy pensando en que el sábado se acerca y que yo estaré en mi nueva cama de mi nueva casa con mi vieja tele y mi oso mediano viendo una peli rrresuave.

Y MIENTRAS

Una casa se vaciaba y otra se llenaba de muebles yo sólo podía pensar en lo mucho que dejamos en una casa -aparte de polvo-, atrás de nosotros se quedó lo que éramos y lo que queríamos ser y con nosotros (en nuestras cajas) nos acompañan lo que somos y lo que vamos a ser.

SYLVIA ANTES DE CELESTINO

Leo Celestino antes del alba de Reynaldo Arenas. Y me siento pasmada y se me ocurren cosas y cierro el libro y veo otras y retomo la lectura y ahí está la madre en el pozo, el abuelo, la abuela, las cruces, las lagartijas y los otros niños. Ahí está Celestino escribiendo en el tronco de un árbol porque se le acabó el papel.

Y pienso en lo que mi cabeza quiere escribir y me digo: ¿qué nunca voy a escaparme de las historias de familia? y me contesto: no, nunca así que déjate de cosas y escribe.

Y me quedo calladita y al rato vuelvo a abrir a Celestino y leo y me pasmo otra vez.

MUSHROOMS, for Hatice

Mushrooms

Overnight, very
Whitely, discreetly,
Very quietly

Our toes, our noses
Take hold on the loam,
Acquire the air.

Nobody sees us,
Stops us, betrays us;
The small grains make room.

Soft fists insist on
Heaving the needles,
The leafy bedding,

Even the paving.
Our hammers, our rams,
Earless and eyeless,

Perfectly voiceless,
Widen the crannies,
Shoulder through holes. We

Diet on water,
On crumbs of shadow,
Bland-mannered, asking

Little or nothing.
So many of us!
So many of us!

We are shelves, we are
Tables, we are meek,
We are edible,

Nudgers and shovers
In spite of ourselves.
Our kind multiplies:

We shall by morning
Inherit the earth.
Our foot’s in the door.

Sylvia Plath