BITÁCORA DE LA ENFERMA, DÍA 6

Menos moquera, diario, menos moquera. Respiro por mí misma de rato a rato, pero la tos, diarísimo, la tos me tiene harta. Me duele la espalda de tanto toser. La gente, además, al oírme esta tos se asusta (paranoa de la h1n1 todavía vive en este país), además claro eso de perder la elegancia con una tos flemosa.

Lo que sí, querido diario, es que valora uno más la vida cuando se está enfermo: un vaso de coca cola con mucho hielo, por ejemplo, un raspado, una chamoyada, lo que sea que no sea este tecito que me tiene harrrta.

Mi nariz ya no tiene piel.

VIAJE CON EL SONORAN COMBO

Ayer volé a La Ciudad. Así le digo. Así nos llevamos. Vine a ver a mi hermano mayor, es su cumpleaños, nunca había hecho un viaje sólo para celebrar con él su cumpleaños. Cumple 49, dice que de hoy en adelante comienza el festejo de los 50. Era importante venir, ni siquiera podría explicarles por qué. Tampoco sé si quiero.

Ayer volé y conmigo traía una maleta a la que bauticé como The Sonoran Combo. Mi familia la armó, yo tan sólo añadí un detalle. Una maleta llena de goodies sonorenses, de esos que mi hermano extraña, una de sus razones de nostalgia: cabeza, coyotas, chiltepín, tortillas de harina chiquitas y grandes, de las que sólo en Sonora. También machaca, empanadas y lo más gracioso: 3 hot dogs. Sí, viajé con tres hot dogs (de esos que el New York Times considera los mejores del mundo.

Ayer volé, con un poco de temperatura y muchísima tos, moquera, the whole thing. Viaje instantáneo, regreso pronto a casa pero aquí en La Ciudad le dejaré mucho un poco de allá.

BITÁCORA DE LA ENFERMA, DÍA 3

Querido Diario,

No he escrito porque me la he pasado sonándome la nariz o tosiendo y tú comprenderás que eso de llenarte de mocos o saliva no es nada bonito. Hoy estoy un poco mejor. Llevo caja y media de kleenex. Media botella de jarabe para la tos. La nariz está quedándose sin pielecita. Como cuando regreso de la playa.
Ni te digo cómo está la casa. Dos días sin tender la cama al irme a trabajar (sí, diario, sigo yendo a trabajar, ya me conoces, ya los conoces), fíjate que ya hasta me está gustando eso de dormir con las cobijas despeinadas, ¿recuerdas como desde niña hasta me despertaba a media noche a acomodarla para amanecer con la cama perfecta?
Del piso ni hablemos.
Remedios hay varios: hoy la Rotten me dijo que tomara té de canela con miel y limón (por cierto que yo le dije que estaba tomando de manzanilla y me dijo, pues sí tu panza entonces ha de estar estupenda pero eso ni cosquillas le hace al resfriado). La secre me dijo que tomara tequila calientito (no mencionó la cantidad pero hubieras visto su sonrisa y la forma en que bajaba la voz cada vez que decía tequila).
Hora de la amoxicilina, le sigo luego.

THE WHOLE PACKAGE

I guess is time to realize that no one, no-one will be able to understand, accept and nurture you with the whole package. Your whole package. It is natural, how could you accept-take a package that is not yours, that you dont have on your own, that you dont -yet- plan to have. 

One’s package is one’s package, period. 
And one nurtures it, carries it with the love that only one can ever have. This sorta package makes you different, makes you an outsider of certain kind of things. You dont get to do all the things that everyone does, at least not on the same tune. But oh, what a joy to have a package! 

No one will take me and the whole package, it used to make me sad. Now, its different, now its ok, more than ok, now I can see that this is the way that it is supposed to be. My package is like a grant. I, and only I, was granted with it. The whole package was meant to be for me and only for me.
I love my package, and that ought to do it. 

TOS MUCHA

Pero ni el ánimo, ni la elegancia ni la dignidad decaen. No -coff, coff- señor, no no no.

THE BEATLES, LENNON Y DE CÓMO CRECÍ CON UNA MÚSICA QUE NO ME PERTENECÍA Y QUE TERMINÓ SIENDO MÍA

En casa siempre hubo discos. Los discos de Vicky Carr de mi papá, los de ejercicios de mi mamá, los de Malasangre de mis hermanos, los de Emmanuel de mi hermana. Lo de The Beatles de todos. Creo que generacionalmente a ninguno de la familia le “tocaba” ser parte de la onda-beatles y sin embargo los discos estaban ahí.

Descubrí el Sargent Pepper Lonely Hearts Club Band. La portada era como de Buscar a Waldo, llena de colores, de personajes, de canciones que aún a la fecha me sé de memoria sin saber en qué momento o por qué razón las aprendí. Después de ese disco escuché algunos anteriores, otros posteriores y recuerdo perfectamente el día que en el radio escuché que habían matado a John Lennon. Mi hermano mayor usaba unos lentes así, redonditos. Con Lennon siempre pienso en él. Con Harrison por alguna razón pienso en mi otro hermano. Me da risa pensar en esa frase de mi papá “la culpa la tuvo Yoko Ono”. Nunca le he dicho a mi papá que hay obra de Yoko Ono como artista visual que me eriza la piel. Le digo, sí tienes razón.
Vi Imagine en casa de mi hermano junto con una amiga que en esa época no sabía que se convertiría en una bailarina extraordinaria, yo no sabía, tampoco que volver a escuchar canciones de Lennon me harían pensar en que de todas las familias en las que pude haber nacido y crecido me tocó justo en una que tenía libros de García Márquez y de Cortázar y discos de The Beatles y fotografías de abuelos que nunca conocimos.
Ahorita mismo, escucho Across the universe o My life y mi vida entera y la casas en las que he vivido y los rostros todos de mis hermanos y padres a lo largo del tiempo y los carros y los momentos y las lágrimas y las risas de tantos años están aquí, han cruzado el universo para estar aquí, conmigo. 
Caminas como si de fondo se escuchara Penny Lane me dijo alguien alguna vez, alguien que no tenía idea de lo que Penny Lane o cualquier otra canción de The Beatles significaba para mí, para nosotros.
Los que estamos y no estamos aquí.

BESIBOL NIGHT

Tomorrow, first time en un partido, en los asientos más lejanos y baratos pero está bien, de cualquier modo no sé nada NADA nada de beisbol.

ESA QUE VEN AHÍ


Es mi amigui, es mi compita, hoy como que le amaneció nublado. Así le pasa a veces, hay que darle sorbitos de cariño pa que se acuerde que cuando está nublado en otros lados hay sol pa convidar. 

La foto, por cierto es del Arturs mi music dealer y pueden leerlo aquí.