SIX FEET UNDER

Este fin de semana continuamos el maratón de six feet under con la botana, la bebida y la compañía correspondiente sobre el sillón necesario.

HAY DÍAS…

Hay días así. Días en que el aire pesa, los pasos se hacen lentos y el ánimo se endurece. Hay días en que sólo se quiere estar en un sillón azul, con un té helado en la mano y Ruby Tuesday rondando en los oídos.

Hay días así.

FAVOR

Como favor a mi editor, el Oscarini Benassini, escribo el presente post para avisarles que éste hace semanas borró su blog pero alguien sospechoso en la blogósfera (arent we all?) volvió a abrir:www.benassini.blogspot.com y ha estado publicando cosillas. No se vayan con la finta, ese no es el blog del benassini, es el blog de alguien más.

Como cuasiportavoz del Benassini, les digo: disculpe las molestias que ésto le ocasiona.

¿QUÉ HARÍAS TÚ?

Lea el siguiente párrafo. Medite su decisión. Si desea, compártala en los comentarios.

“Imagina: tienes sesenta años y de repente una mañana te levantas locamente enamorado de una mujer que no sólo es un cuarto de siglo más joven que tú, sino que está casada, felizmente casada, más o menos. ¿Qué harías tú”

J.M. Coetzee, El hombre lento.

DIÁLOGO POLÍTICO

Previo al debate.
– Si pudieras votar, ¿por quién votarías?, pregunta la mamá del de siete mientras maneja a casa.
– Pues por Calderón, responde el de siete con una seguridad que ya quisiera el susodicho candidato.
La madre intenta guardarse sus comentarios, evitar los gestos y mantener la ecuanimidad (política) y continúa:
– ¿y eso… por qué?
– Pues porque sí.
La madre es atolondrada por todas las veces que ella utilizó el “porque sí” como recurso estilístico y enfático. También tiene tiempo de preguntarse si el “pues” es ya una muletilla del de siete hasta que es sorprendida por una intervención más:
– ¿o qué? ¿hay otros?
– Sí, hay otros. De hecho hoy habrá un debate en el cual discutirán todos los candidatos a la presidencia.
– ¿Todos?
– Bueno, casi todos. Lo podemos ver juntos y así puedes conocerlos.
La madre, por supuesto, pensaba que el hijo la mandaría al demonio y sorprendida escuchó un:
– Pues, si quieres.

Durante el debate.
La madre se acomoda, prende la tele y otorga el 85% de su atención al debate (vale aclarar que la mamá es de atención dispersa, así que al mismo tiempo dobló ropa, acomodó en cajones y se estiró tres veces). El de siete llega unos minutos después. La madre le dice:
-Mira, ese que está hablando es Calderón, tu candidato.
El de siete pone el 90% de su atención (también es disperso). Finaliza la participación de Calderón y agrega:
-Pues está bien, ¿no?
En eso, Madrazo arremete contra Calderón en n clásico máscara contra cabellera y, entre otras cosas, lo llama mentiroso… Palabra altisonante para el de siete.
– Oye, pues mejor yo creo que no le voy a Calderón porque es mentiroso y todo eso!
La mamá se queda con ganas de decirle no creas todo lo que dicen pero, a estas alturas, ella qué sabe. Continúan las participaciones de los cuatro candidatos. Toca el turno a Roberto Campa y dice algo así como “cuántos rollos o puros rollos” cosa que saca del hijo un:
– Ja ja, dijo “rollos” ¿lo oíste?, dijo rollos.
Después aparece Patricia Mercado y el de siete dice:
-Ay, me vas a decir que le vas a ella nomás porque es mujer…
La madre, calla. El despluma… digo, el debate continúa. El de siete va y viene y a últimas sacó los palillos chinos y trajo la charola para jugar con su mamá mientras los candidatos repetíanse unos a otros.

Al finalizar el debate.
– Y entonces, ahora, si pudieras votar, ¿por quién lo harías?
– Pues por el que dijo “rollos”.
– ¿Por qué?
– Por eso, porque dijo rollos.

Podemos decir, entonces, que al menos alguien resultó persuadido después de la transmisión de ayer.

LA AUTOBIOGRAFÍA DE MI MADRE

La madre de Xuela murió el día en que ella nació “y así, durante toda mi vida, no hubo nunca nada entre yo y la eternidad; a mi espalda soplaba siempre un viento negro y desolado”. Pero Xuela, lejos de mostrar un profundo temor como consecuencia de la orfandad, crece con un total desdén e incluso una clara asimilación hacia aquello que define la existencia humana: el miedo. Ella no le teme a nadie ni a nada, se niega todo rastro de vulnerabilidad a pesar de que su vida en “la isla que perpetuaba el dolor” es un largo camino de pérdidas y derrotas.

Sí, pérdida y derrota, ésto es La autobiografía de mi madre de Jamaica Kincaid, quien realiza un escrutinio sobre la naturaleza humana bajo la tutela de una honestidad feroz. Con una suavidad inquietante, la autora muestra escenas en la vida de Xuela y de los que la rodean que denotan la imposibilidad de la existencia y no hacen sino repetir que “la brutalidad es la única herencia verdadera” y la muerte la única certeza.

GANAR-PERDER

Los insensibles, los cínicos, los descreídos dirán, quizás en un momento ingrávido, quizás en un momento en el que vean en un destello cegador el fin del mundo y se nieguen a empezar de nuevo, que la vida es un juego: un juego en el que gana el mejor, un juego en el que pierde el peor: un juego en el que ganar significa poseerlo todo y perder es no tener nada, o un juego como el de las sillas y la música, en el que cuando termina la música ganar es sentarse en una silla y no dejar jamás espacio al perdedor, que está condenado a permanecer eternamente en pie.

Madame J. Kincaid

VIVIENDO CON LOS BERKMAN’S

Los padres: escritores que compiten por el verbo.
El hogar: un terreno de diálogos a quemarropa, infectados por un intelectualismo terrorífico.
Los hijos: entre la admiración, el extrañamiento y la rareza.

Así es The Squid and The Whale, tristemente traducida como Historias de Familia.

¡EVELINA!


Felicidades muchas a la Eve Gil, autora de Cenotafio de Beatriz, quien resultó ganadora del Premio Efraín Huerta 2006 y que pegó el brinco de la novela al cuento. Lea usted la nota.

SICK, TOO

En efecto, esto es por turnos.
Pasé sábado y domingo absolutamente tirada en el sillón azul, mis únicas paradas fueron para cambiar de película en el dvd, abrir la puerta de entrada o la del refri. Creo que también fui al baño.

Baja presión. Dolor muscular. Dolor estomacal. Dolor cabezal.

Y lo peor: hoy es lunes.

puff